Una semana que trasciende el espacio y el tiempo. Después de 32 años Semana por la Paz busca declarar a Colombia territorio de paz. Cinep/PPP refrenda su misión y su voluntad de vivir y actuar por una sociedad justa, sostenible y en paz.

La historia de una Semana

Sin saberlo, la historia de la Semana por la Paz la empiezan a construir los jesuitas desde 1700 cuando encargan al artesano santafereño José de Galaz la elaboración de la Custodia de la Iglesia San Ignacio de Bogotá, conocida como ‘La Lechuga’. Más de doscientos años después y tras la venta de esta pieza al Banco de la República nace el Programa por la Paz, una obra concebida por la Compañía de Jesús con el objetivo de apoyar iniciativas de paz de la sociedad civil y en cuyo seno se originó la Semana por la Paz.

Exactamente fue un 9 de septiembre de 1987, en el marco del Día Nacional de los Derechos Humanos, que se desarrolló la primera versión de Semana por la Paz, un proyecto de promoción de la paz para visibilizar, aportar y promover las iniciativas de paz en el país. Luego, en 1993, la coordinación de este proyecto quedó a cargo de la Red de Iniciativas Ciudadanas por la Paz y contra la Guerra (Redepaz); para 1995, por invitación de la Provincia de la Compañía de Jesús, se unió la Pontificia Universidad Javeriana; y, posteriormente, en 2006, tras la unión del Cinep con el Programa por la Paz el Centro se suma a las organizaciones que integran el comité de impulso. Desde el 2011, Semana por la Paz adquirió una identidad propia y se convirtió en un espacio de la sociedad colombiana comprometida con la paz.

Según Luis Guillermo Guerrero, director del Cinep/PPP, “durante estos 32 años hemos insistido, persistido y resistido a todos los embates del conflicto para crear símbolos pedagógicos, para que respiremos por lo menos en un momento y pongamos a reflexionar acerca de la pregunta ¿Qué es la paz y cuál es su contenido?”. En estos 32 años de existencia se han realizado cerca de 32.000 actividades en los 16 departamentos del país.

“Somos territorio de paz”

En 2019, Semana por la Paz con el propósito de declarar a Colombia como un territorio de paz toma el lema “Soy y somos territorios de paz” para dejar atrás la polarización constante que se vive en el país alrededor de este tema. En esta Semana participaron más de 70 organizaciones, corporaciones, asociaciones y entidades gubernamentales, entre otras.   

Cinep/PPP también se sumó y, el pasado 3 de septiembre, se declaró territorio de paz a través de un acto simbólico donde más de 70 trabajadores de la organización entregaron sus “armas”, representaciones simbólicas de actos que los alejan de la paz, y firmaron un acuerdo con el fin de construir este ideal desde la cotidianidad.

Para el director, Luis Guillermo Guerrero, Cinep/PPP hace esta declaración “porque queremos dar ejemplo de que se puede construir paz hasta en lo más pequeño y de ahí en adelante”, esto significa, “dar el testimonio y uno que sea desde la profunda convicción de que si la paz no empieza también en esos pequeños territorios, bien sean geográficos o simbólicos, no estamos realmente empezando a tocar el germen de dónde está la base de la paz”. Esta base se encuentra en las relaciones con otros, con su entorno y con las demás especies donde se establece “cómo comemos, de qué comemos, de qué usamos, de qué compramos”. 

Por su parte, Andrés Aponte, investigador del equipo de Estado, conflicto y desarrollo, considera que “Cinep no se está declarando como tal como un territorio de paz, sino que está refrendando precisamente esa postura y visión que tiene de sociedad frente a la realidad colombiana que se ha vivido por más de 50 años”. Según Aponte, “es más que todo un respaldo a una misión y visión institucional que se compromete más allá de la coyuntura, pero que sin duda alguna está respaldando las transformaciones que se vienen dado en la sociedad con los Acuerdos de la Habana”.

Para conocer más sobre el sentido de la Semana por la Paz para Cinep/PPP escuche el siguiente podcast:

Un “proceso de paz” al interior

El proceso de declaratoria en Cinep/PPP tuvo dos momentos: uno personal y otro grupal. El momento personal se desarrolló una semana antes. En los pasillos y carteleras de la institución se platearon preguntas y reflexiones sobre aquellas problemáticas internas que se viven en el trabajo cotidiano y que impiden hacer de la paz una forma de vida. Durante una semana el equipo humano del Cinep/PPP escribió sus ideas y mensajes para enfrentar esas situaciones y elaborar una “agenda” de la negociación que sería insumo fundamental del “acuerdo de paz” que sería firmado en el acto simbólico.

Por su parte, el momento grupal se realizó en dos partes, primero, con los equipos de trabajo y, segundo, con toda la institución. Para el primero, cada grupo se tomó un tiempo de reflexión y diálogo sobre esas acciones o actitudes que se convierten en “armas” en la cotidianidad y que serían entregadas en la ceremonia como un compromiso para mejorar las relaciones con otros. Esta actividad se basó en la propuesta metodológica de la Semana por la Paz.

Finalmente, el segundo, fue la ceremonia de declaración, que se dio en las instalaciones de la institución y fue presidida por Jorge Julio Mejía, S.J., quien a partir de canciones invitó a la reflexión colectiva que se concretó en la ‘dejación de armas’ y la ‘firma del acuerdo de paz’. En el siguiente video conocerás un poco más sobre como Cinep/PPP vivió la Semana por la Paz:

 

Texto: Lida Bocanegra
Video: Miguel Martínez 
Crónica: Deivyd Manrique
Equipo de Comunicaciones 

 

 

Semana por la Paz es una iniciativa que busca visibilizar los esfuerzos y procesos de personas y organizaciones de la sociedad civil que trabajan por la paz, la resolución pacífica de conflictos y dignificación de la vida. En 2019, con el mensaje de convertir a Colombia en un territorio de paz de lanzó Semana por la paz 2019: Soy y Somos Territorios de Paz, el 15 de agosto en la Pontificia Universidad Javeriana.

Luis Emil Sanabria, presidente colegiado de Redepaz, dijo que este año se espera en la Semana por la Paz “declarar muchos territorios de paz, que los candidatos a las alcaldías, gobernaciones, al consejo y a las asambleas departamentales hagan pactos de no agresión, no violencia y de convivencia; sacar definitivamente las armas y la corrupción de la política”. Además de decirle a los actores armados que las poblaciones se resisten a la violencia y quieren paz y desarrollo pacífico, en convivencia y en respeto.

Con ese mismo motivo, Monseñor Héctor Fabio Henao, presidente de la Comisión Nacional de Paz y director de Pastoral Social, hizo un llamado a “avanzar, a darnos la mano, a ser capaces de conformar en realidad una gran movilización ciudadana en favor de la construcción de la paz, del diálogo y la reconciliación del país”. Recalca que la Semana por la Paz es un ejercicio ciudadano que debe llevar a restablecer la legitimidad en los territorios donde se han llevado a cabo procesos de construcción de paz, en especial, donde el conflicto armado ha estado enraizado.

La lideresa social, Gladys Aristizábal, vio en esta Semana muchos retos ante este momento difícil que está viviendo el país con la situación de los indígenas: “¿cómo buscar  reconciliarnos?, ¿cómo buscar ese silencio de los fusiles?, ¿cómo, a través de nuestra palabra, de nuestros hechos, construimos paz todos los días?, ¿cómo la gente o las personas desde su mismo territorio, desde su mismo ser construyen la paz, aportan a la paz? La paz no la encontramos ni en una tienda, ni en un supermercado, la paz la construye cada uno desde su ser, desde su territorio; por eso somos territorio de paz”. 

Estos mismos retos los encontró María del Pilar Valencia, magistrada de la Jurisdicción Especial para la Paz seccional Ausencia de Reconocimiento, que envió dos mensajes a la ciudadanía. Primero, “no es suficiente con que la institucionalidad o los actores del conflicto formalicen un acuerdo, es fundamental que sembremos una cultura de paz en cada uno de nosotros y de nosotras para que realmente haya una reconciliación y una paz estable y duradera”. Y segundo, “es necesario que las víctimas acudan a la JEP, acudan con su versión de cómo se vivió el conflicto, qué daño sufrieron y, sobre todo, cuáles son las propuestas de reparación y de garantías de no repetición”. 

Para los bogotanos el Alto Consejero para los derechos de las víctimas, la paz y la reconciliación, Gustavo Quintero, señaló  un mensaje que considera fundamental: “En Bogotá todos somos iguales, todos podemos ser y todos debemos poder desarrollar eso que tanto queremos. Bogotá es una ciudad que nos recibe a todos y en la que todos cabemos”. Asimismo, considera que la ciudad puede convertirse en un territorio de paz, aunque no sea sencillo lograrlo, si todos los actores -ciudadanía, organizaciones sociales, liderazgos sociales, la academia y la administración distrital- se une en un clamor de paz.    

Katie James, cantautora colombio-irlandesa, desplazada por la violencia junto a su familia interpretó Mi forma de hacer la paz, canción de su álbum Semillas de Paz, dedicado a su sobrino Tristán James asesinado en el conflicto armado.

John Harold Dávila, cantautor colombiano, promotor de paz en Antioquía y autor del jingle del Semana por la Paz 2019 cantó ¿Cuándo volvemos a casa? en memoria de los niños que fueron alejados de su casa. Y grupo juvenil Sunyai de Policarpa, Nariño, que por medio de una presentación cultural mostró su experiencia de paz y reconciliación entre la comunidad y los excombatientes de las FARC.

El evento contó además con la presencia Darío Sendoya, coordinador encargado de la Macroterritorialidad de Bogotá-Soacha de la Comisión de la Verdad; Arturo Charria, coordinador de Centro de Memoria, Paz y Reconciliación de Bogotá; Jorge Enrique Bohórquez, secretario Pastoral de la Salle y distintos representantes de las organizaciones convocantes como el padre Gerardo Villota, S.J., de la Compañía de Jesús, Luis Guillermo Guerrero Guevara, director del Cinep/PPP y Patricia Romero, encarga de proyectos sociales de Compensar.

Lida Bocanegra
Equipo de Comunicaciones