Defendamos la Paz condena y denuncia un ataque directo contra el Acuerdo de Paz en el municipio de Argelia, departamento del Cauca. Del 11 al 13 de abril miembros del grupo disidente Frente Carlos Patiño irrumpieron en varios corregimientos en búsqueda de excombatientes firmantes del Acuerdo. A continuación el comunicado completo.

Un ataque directo contra el Acuerdo de Paz está en curso en el municipio de Argelia del departamento del Cauca. Defendamos la Paz condena la acción del grupo disidente Frente Carlos Patiño que lo emprendió.

Del 11 al 13 de abril, miembros de este grupo armado irrumpieron en varios corregimientos en la búsqueda de excombatientes firmantes del Acuerdo y los líderes sociales que los apoyan. Los vecinos les han escuchado poner precio a las cabezas de excombatientes en proceso de reincorporación por causa de su apoyo a la sustitución de cultivos. El operativo también abarcó el reclutamiento forzoso de varias personas, incluyendo menores, que hoy se dan como desaparecidas. Varios combates entre el Ejército y el grupo armado ilegal tuvieron lugar el 14 de abril.

Al Gobierno le pedimos proteger los derechos a la vida, a la integridad física, a la libertad y al trabajo, mediante un despliegue integral de las entidades de la rama ejecutiva con capacidad dar respuesta a la situación humanitaria en Argelia y, en particular, a la Nueva Área de Reincorporación donde se encontraba la mayoría de los excombatientes.

A la Defensoría del Pueblo, le solicitamos poner en marcha un diálogo con el Gobierno que asegure la toma de medidas para dar atención a la Alerta No. 10 de 2020, que cubre a esta región.

A la comunidad internacional y, en especial, a la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos le solicitamos documentar, informar y facilitar.

A los excombatientes les decimos que el camino sigue siendo la paz.

Los excombatientes de Argelia han hecho un apuesta por la paz; los disidentes se toparán con la fuerza de una sociedad dispuesta a defenderla, aun en medio de la pandemia. Bien lo dijo el secretario general de la ONU Antonio Guterres: “la furia del virus ilustra la locura de la guerra”.


Defendamos La Paz
Colombia, 15 de abril de 2020.

 

Esto opinaron seis víctimas del conflicto sobre la memoria y la situación de sus comunidades en medio de la crisis social y sanitaria en Colombia por el Covid19. Compartimos resumen y video de la segunda emisión de  #DiálogosEnCuarentena realizada en conmemoración del Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las víctimas.


Desde Tumaco, Chocó, Bojayá, Antioquia y Montes de María, víctimas, líderes y lideresas sociales conversaron sobre "Memoria, líderes sociales y víctimas en tiempos de pandemia" en un diálogo virtual convocado por el CINEP/PPP y el movimiento Defendamos La Paz. La charla abrió espacio a hacer visibles las gran vulnerabilidad de las comunidades históricamente excluidas, en cuyos territorios, además del confinamiento sanitario, se ha recrudecido el confinamiento armado. 

Desde el Chocó, Luz Marina Becerra, miembro de Afrodes Colombia, insistió en la carencia de servicios básicos como el agua afirmando que “para nosotros por la exclusión histórica el confinamiento es más difícil”.  Luz Marina mencionó, con jocosidad y preocupación a la vez, que les mandan a lavar las manos con frecuencia cuando en muchas poblaciones afro ni siquiera tienen acceso al agua. 

A la vulnerabilidad creada por la emergencia sanitaria, se suma la violencia latente a la que se han visto expuestas históricamente estas comunidades. Las amenazas, desplazamientos y asesinatos a los pueblos empobrecidos, entre ellos 6 líderes que han sido asesinados durante cuarentena, no paran. Tal fue el caso de John Restrepo, líder de la comunidad Lgbt en Medellín quien fue atacado en su propia casa en un barrio popular de Medellín durante el confinamiento. Otros no corrieron con su suerte y perdieron la vida como ha sido el caso también de firmantes de paz de Farc asesinados en este periodo. 

Según Leyner Palacios quedarse en casa es incluso aumentar el riesgo. Palacios insistió en la necesidad de crear un corredor humanitario en el Pacífico donde preocupa la violencia que no se detiene ni con la pandemia.

Menderson Mosquera, en Antioquia, se refirió a las poblaciones confinadas por la guerra en el Bajo Cauca, Dabeiba y Mutatá, en donde las directrices nacionales han sido débiles y no se han integrado todas las medidas tomadas por el gobierno frente a la pandemia. Para Mosquera es necesario que las ayudas alimentarias no se dejen en manos de “politiqueros” sino que se entreguen con prioridad. Ellos y ellas como integrantes de la Mesa Departamental de Participación Efectiva de Víctimas no han contado, explica, con posibilidad alguna de incidir en la escogencia de la entrega de ayudas en sus municipios.

Además, Jhon Jairo Romero, desde España, explicó la fragilidad de las víctimas que se encuentran en el exterior y solicitan con urgencia medidas de protección. John Jairo también destacó la solidaridad que ha recibido de otros colombianos y las muestras de afecto y apoyo que observa en Colombia. Para él, la pandemia también está “sacando lo mejor de nosotros”. 

Entre tanto, José Luis Foncillas, coordinador de la Casa de Memoria de Tumaco, enfatizó en las preocupaciones de muchos -no solo de las víctimas- por la “oficialización” de la memoria de parte del Estado. 

“La memoria no es del Estado es de las poblaciones vulnerables, las víctimas y los colombianos, debe ser un espacio autónomo, no debe ser un instrumento para que el gobierno de turno cuente lo que quiera”.

Desde Tumaco, Foncillas señala que varios grupos ilegales en el Pacífico Nariñense han estado distribuyendo panfletos amenazantes y recordó que horas antes incluso atacaron una misión médica dejando una persona muerta.

Por su parte, Claudia Cueto, en Montes de María, habló de la importancia de la memoria desde las comunidades recordando la experiencia del Mochuelo en los Montes de María. En dicha región varios líderes sociales han sido amenazados en medio de la pandemia y están sorteando su seguridad además de la sobrevivencia.

"Una lección que nos está dejando el COVID-19 es que el Estado debe avanzar en prevención y no solo en reacción a la coyuntura. No tenemos un sistema de salud adecuado menos aún en territorios afro", afirmó Luz Marina Becerra.

Para las víctimas hay una debilidad del Estado para responder a la emergencia sanitaria y social generada. Para varios, la pandemia develó la corrupción y la fragilidad del sistema económico y político de Colombia que, sumadas a la violencia histórica, podrían llevar a la desaparición de comunidades como el caso de los Wayuú en La Guajira.

Los presentes estuvieron de acuerdo también en el rechazo a los posibles actos de corrupción para entregar alimentos o bonos por parte del gobierno nacional, y exigieron protección para sus territorios. Además, se sumaron a la propuesta de la Red Colombiana de Lugares de Memoria de lograr que el Museo Nacional de la Memoria (promovido desde el Centro Nacional de Memoria Histórica pero que es un escenario de reparación a las víctimas según la ley) tenga una dirección independiente del gobierno. 

Las víctimas mostraron, una vez más, su fuerza y su valor e invitaron a los colombianos a estar de pie exigiendo la garantía de sus derechos y apoyándose mutuamente en lazos de fraternidad y solidaridad. A continuación el conversatorio completo: 

 

Por: Paola Llinás Aragón y Katalina Vásquez G.

Este es nuestro más reciente editorial, compartido en el programa Notas humanas y Divinas que se emite todos los domingos por la Cadena Básica Nacional de RCN.


Kristalina Georgieva, directora del Fondo Monetario Internacional, formuló hace un mes que el mundo caerá en una recesión económica peor que la del año dos mil nueve por causa del coronavirus. Coincide con esta apreciación economistas como Jeffrey Frankel, profesor de la Universidad de Harvard, quien dice al ser entrevistado por la BBC Mundo: la rápida expansión del virus está provocando pánico en los mercados financieros. La fuga de capitales, el desplome de los precios del petróleo, el cese de actividades en el sector de la construcción, el cierre de rutas aéreas y de turismo; la inestabilidad de las bolsas asiáticas, europeas y norteamericanas, sumado a la devaluación de las monedas frente al dólar y la incertidumbre de cuánto va a durar esta pandemia, hacen parte de la inminente amenaza de contracción económica mundial.

Por su parte, Marcos Casarin, economista jefe para América Latina de Oxford Economics, los inversores están prefiriendo refugiar sus capitales en el dólar en la medida que el brote se propaga. Y agrega, todo dependerá de cuántos bloqueos de emergencia se impongan más allá de marzo. Para Casarin, la combinación entre caída del petróleo, el desplome de las monedas y el coronavirus, es negativo para Latinoamérica. Brasil, Chile y Colombia están entre los países más afectados por la devaluación de sus monedas durante este año. Argentina, ya en recesión, verá una recesión más profunda y los que están al borde de ella, como México, se verán arrastrados. Para Jan Hatzius, economista del banco Goldman Sachs, habrá que ver si las autoridades de salud pueden retrasar la propagación del virus a través de un aumento en las pruebas, restricciones en las reuniones masivas y cuarentenas de personas infectadas. La profundidad de la crisis dependerá de cuán lejos y rápido se propagará el virus, cuánto tiempo pasará hasta que se encuentre la vacuna y qué tan efectivos serán los gobiernos para mitigar el daño.

Una pregunta importante es, ¿cómo afectará el virus a las personas trabajadoras en el país? Según el Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario y la Universidad EAI de Medellín, solo el treinta y uno punto ocho por ciento de los trabajadores informales, algo más de diez millones, podrían realizar su actividad por teletrabajo, el resto, cuatro millones doscientos mil, dejarán de percibir ingresos y si no existen políticas públicas para cubrir sus necesidades básicas, tendrán que salir de sus casas a conseguir ingresos. Todo esto deja ver el profundo problema de la informalidad del empleo en Colombia y las graves consecuencias de un modelo económico que tiene como centro solo el crecimiento de capitales, pero no la calidad de vida de las personas.

El Papa Francisco en su bendición extraordinaria Urbi et Orbe, expresó: “Desde hace algunas semanas parece que todo se ha oscurecido. Nos encontramos asustados y perdidos. Nos dimos cuenta de que estábamos en la misma barca, todos frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos, todos necesitados de confortarnos mutuamente. Codiciosos de ganancias, nos hemos dejado absorber por lo material y trastornar por la prisa. No nos hemos despertado ante guerras e injusticias del mundo, no hemos escuchado el grito de los pobres y de nuestro planeta gravemente enfermo. El Señor nos interpela y, en medio de nuestra tormenta, nos invita a despertar y a activar esa solidaridad y esperanza capaz de dar solidez, contención y sentido a estas horas donde todo parece naufragar”.

 

 

Luis Guillermo Guerrero Guevara

Director general CINEP/Programa por la Paz.

Unas 40 organizaciones sociales del país, junto a ciudadanos independientes, están solicitando al Departamento Nacional de Planeación (DNP) que se tomen medidas para ampliar los plazos de formulación de los planes de desarrollo en vista de la crisis por el Covid-19. Así mismo lo pidió la Comisión de Ordenamiento Territorial del Senado.

 

Hoy 1 de abril inicia el cese al fuego declarado por el ELN ante el #Covid19. El Cinep celebra esta decisión y está dispuesto a impulsar y tender puentes para restablecer el diálogo con esa guerrilla.