-Tercera entrega-

La Iniciativa Mujer Rural y Derecho a la Tierra presenta este especial sobre la situación de las mujeres defensoras de la tierra y el territorio en América Latina, a propósito del #8M y en homenaje a las mujeres que han sido asesinadas o están en riesgo por sus luchas. 

Guatemala
Recuperación de tierras ancestrales y permanencia en el territorio

Por: Organización Comunitaria Tolan Juyu’ Taqaj’

Mujeres rurales en Guatemala. Foto: CICR
 

Dos generaciones después, las tierras regresan

A inicios del siglo XIX, las familias Mayas Sotz’iles de Domingo Xep, José Julajuj y Sebastián Baquin perdieron sus tierras a manos de un finquero ladino, originario de Sololá, quien falsificó el título de tierras para venderlos a ciudadanos australianos.

117 años después, los jóvenes tataranietos de los dueños legítimos de las tierras, hoy llamadas Tolan, se unieron para crear la Organización Comunitaria Tolan Juyu’ Taqaj’ (Montaña Valle Apacible), ubicada en el Caserío Buena Vista, Cantón Säq Siwan, Tz’oloj Ya’, Guatemala, y así luchar para recuperar parte del legado familiar, sus tierras.

Como una afortunada coincidencia de la vida, una de las bisabuelas encontró y entregó a los jóvenes un documento que resultó fundamental para que, entre 2008 y 2010, Marcelo Xep, Hortencia Xep y Santos Xep, bisnietos y tataranietos de los dueños originales, pudieran recuperar sus tierras a través de un diálogo con la Procuraduría de Derechos Humanos, el Ministerio Público y ciudadanos australianos.

Regresar a sus terrenos, les costó décadas de desarraigo, años y años sin un lugar dónde sembrar y también trajo muerte. Dos años después de la recuperación de las tierras, algunos ex trabajadores de los “australianos” tomaron represalias y asesinaron a Marcelo Xep, uno de los ahora dueños legítimos de las tierras

 

De las tierras recuperadas regresa la esperanza

Mapa del proyecto en la Montaña Valle Tolan.

En 2011, como muestra de reivindicación, iniciaron los diálogos para reforestar el lugar y así apoyar la subsistencia de la subestación de riachuelos, colindante con el lago de Atitlán (sitio de abastecimiento para la agricultura y consumo de los hogares), resguardar la fauna y flora de la zona y priorizar la educación y recuperación de la identidad cultural en la comunidad para a largo plazo, generar un medio de sostenibilidad como el ecoturismo educativo comunitario.

A raíz de estas iniciativas surge la organización comunitaria Tolan, fundada por tataranietos de la familia Xep y mujeres voluntarias, estudiantes de la Licenciatura en Nutrición e Ingeniería Ambiental, quienes iniciaron un trabajo Ad honorem con las mujeres de la comunidad a través de la enseñanza de los derechos específicos y colectivos de las mujeres indígenas, así como el cuidado de la madre tierra.

En memoria de la defensa de los ancestros por la tierra, Tolan busca visibilizar y honrar la resistencia de los abuelos y recuperar la identidad cultural como pilar importante para la organización comunitaria, a través de cinco pilares:

1. Educación ambiental

a. Reforestación

b. Cuidado de la flora y fauna

c. Talleres desde las artes y educación popular

2. Rescate de la identidad cultural

a. Cosmovisión Maya

b. Educación lúdica

3. Soberanía alimentaria

a. Honrar el trabajo de las mujeres agricultoras

b. Cuidado de la madre tierra

c. Aprender a comer

d. Cultivos libres de químicos

e. Banco de semilla (a largo plazo)

 4. Deportes. Una forma de concientizar a niños y adolescentes, compartir con la naturaleza y generar convivencia.

5. Turismo educativo comunitario

a. Avistamiento de aves

b. Sendero ecológico

c. Visita a tres altares mayas (Oxlajuj Iq’ B’alam, Jun Tijax, Lajuj Toj) El Altar Oxlajuj Iq’ B’alam es en memoria de las abuelas y abuelos que resistieron y que dieron sus vidas para las nuevas generaciones.

d. Campamentos, forma de introducir a la juventud sobre la relación con la madre tierra.

e. Fogatas

f. Alquiler de sitio para vuelo libre en Parapente Guatemala (Forma de generar un ingreso económico para las actividades y mantenimiento del terreno)

Recuperar la tierra genera nuevos retos

Tras recuperar sus tierras, la familia comunitaria (mujeres, jóvenes y hombres, agricultores analfabetos y algunos estudiantes) enfrenta una segunda amenaza: El Proyecto PET-1-2009 de la empresa Transportadora de Energía de Centroamérica (TRECSA), que consiste en la construcción de 866 kilómetros de líneas de transmisión, 11 subestaciones nuevas y la ampliación de 12 subestaciones.

El proyecto contempla ubicar en la zona de Tolan tres torres eléctricas para la subestación de energía. Cada servidumbre o torre abarca 30 metros en un área en donde no se puede construir ni sembrar árboles de altura y con alto impacto negativo para la agricultura

El proyecto constituye una amenaza para 30 familias, la mayoría conformadas por mujeres, dueñas legítimas de estas tierras, agricultoras, tejedoras y analfabetas, entre ellas viudas que sobreviven de sus siembras y tejidos para sostener a la familia.

De continuar con el proyecto, tal y como está contemplado, las familias podrían enfrentarse al desplazamiento de sus hijos e hijas, además verse en una posición que favorece la intimidación para facilitar ceder sus tierras. También podrían perder parte del terreno destinado para el cultivo y la sobrevivencia. Como impacto para todo el país, se podría llegar a generar procesos de deforestación y pérdida de biodiversidad.

Defender la casa ante el riesgo

Reunión comunitaria socializar estrategias de diálogos con las autoridades locales ante la propuesta de Trecsa.

La comunidad ha desarrollado una serie de estrategias para evitar un impacto tan fuerte del proyecto sobre la zona. Los jóvenes fundadores de la organización Tolan, lideran los procesos de defensa de tierras acompañados por las mujeres, ancianas y ancianos de las 30 familias comunitarias, han adelantado las siguientes acciones:

  • Acercamiento y diálogos con líderes de las autoridades comunitarias: Consejos Comunitarios de Desarrollo Urbano y Rural, Alcaldía Indígena, Gobernación Municipal y el Gobierno Municipal.
  • Diálogos con los representantes de la Empresa Trecsa. La comunidad afirma que en reuniones previas, la empresa ha variado la información y no ha dado solución a la solicitud de protección de sus tierras. Además, informan que han sido ignorados en dos ocasiones. Personal de Trecsa ingresaron a las tierras para evaluar el terreno sin la autorización ni el consentimiento de los dueños legítimos.
  • Uso de la tecnología para informar. La comunidad realizó un documental, con el apoyo voluntario de dos cineastas argentinos, para poner en conocimiento del mundo entero la situación. El documental es posible verlo en los siguientes enlaces:

https://vimeo.com/261358257

https://vimeo.com/265845906

https://vimeo.com/tolan

  • Mensualmente, la comunidad se reúne para informar a las 30 familias sobre los resultados de los diálogos con las autoridades locales y el seguimiento del plan de la empresa de Trecsa.
  • Se realiza un taller mensual para informar y concientizar a las 30 familias sobre la importancia de hacer valer sus derechos como pueblos originarios, así como los derechos de la madre tierra. En los talleres también se realiza un proceso de reivindicación de los conocimientos ancestrales como lucha estratégica de la sobrevivencia de los pueblos.

Tras dos años de solicitud, los gobiernos locales no han asumido un diálogo concreto con los comunitarios para acompañarlos y respaldar la defensa de sus tierras. Para las familias, esta situación abre la duda sobre los negocios de las grandes empresas con las autoridades locales.

 

Foto: Fundación Libertad y Desarrollo de Guatemala.


La Iniciativa Mujer Rural y Derecho a la Tierra de la International Land Coalition (ILC) articula a 23 organizaciones rurales, académicas y no gubernamentales de 13 países de América Latina y el Caribe. El Cinep - PPP es hoy el punto focal de esta Iniciativa.

Este texto hace parte del Especial #8M producido por la Iniciativa Mujer Rural y Derecho a la Tierra de ILC. Te invitamos a conocer las demás entregas:

Primera entrega: Colombia. Conflicto armado y múltiples violencias contra las mujeres negras y afrocolombianas.

Segunda entrega: Argentina. Defensoras ambientales frente a desalojos en Salta.

Cuarta entrega: México. Defensa del territorio y resistencia a megaproyectos de energía eólica.

Quinta entrega: Entrevista. El trabajo invisible y los riesgos por ser mujer defensora de la tierra en Guatemala.

 

 -Segunda entrega-

La Iniciativa Mujer Rural y Derecho a la Tierra presenta este especial sobre la situación de las mujeres defensoras de la tierra y el territorio en América Latina, a propósito del #8M y en homenaje a las mujeres que han sido asesinadas o están en riesgo por sus luchas. 

Argentina
Defensoras ambientales frente a desalojos en Salta

Por: Unión y Progreso / Coordinadora de Tierras de Salta

Marcha a la capital de Salta.
 

En las últimas décadas, el modelo extractivista se ha profundizado en América Latina lo que genera una mayor expulsión de comunidades campesinas e indígenas de sus tierras, donde las mujeres son quienes más sufren las consecuencias, porque deben afrontar solas las mayores cargas del sostenimiento familiar.

En Argentina, cada año aumentan los conflictos sociales vinculados a desalojos por avance de la frontera agropecuaria, contaminación de agua por agroquímicos y por acciones de la megamineria y desmontes.

Ante esta situación, el gobierno nacional y los provinciales no dan respuesta a las demandas de los perjudicados por estas actividades, al contrario, no cumple la legislación actual o, en los últimos años se han modificado leyes que agudizan aún más la situación descrita.

Ejemplo de lo anterior es la Ley 26.737 o “Ley de Extranjerización de Tierras”, promulgada en 2011, la cual establecía que las tierras rurales en manos extranjeras no podían superar el 15 por ciento del total. En 2016, el gobierno nacional lanzó el decreto presidencial 820/16 que modificaba el artículo 17 de la Ley 26.737 y actualizó la reglamentación del Código Civil y Comercial para flexibilizar la venta de campos y grandes extensiones con el fin de dinamizar la inversión extranjera productiva. Este decreto es impugnable por inconstitucional; un decreto no puede modificar una ley que tiene mayor jerarquía. Actualmente, su pedido de nulidad se tramita en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el Juzgado Contencioso Administrativo Federal 5.

Cabe mencionar que del total de 7.490.265,42 hectáreas (cultivables) en todo el país declaradas en manos extranjeras, el 89,36 por ciento corresponde a personas jurídicas, de las cuales solo el 7 por ciento están inscritas como extranjeras, mientras que el 93 por ciento están registradas como nacionales, pero con capitales extranjeros.

Sobre 596 grandes transacciones de tierras cargadas en Land Matrix para América Latina y el Caribe se observa que la principal intención de las transacciones de tierras ya concluidas está en la agricultura. Un 48 por ciento de la superficie se destina a cultivos de soja, maíz y caña de azúcar. Los inversores no latinos con mayor superficie de transacciones de tierras en la región son Estados Unidos, Holanda y China.

El estado nacional no cumple plenamente con el artículo 75 de la Constitución Nacional y las provincias dictan leyes que tampoco hacen cumplir o demoran su aplicación.

En Jujuy, los tribunales ordinarios no aplican la Ley 26.160 prorrogada por Ley 27.400 de emergencia en materia de posesión de comunidades indígenas, que frena los desalojos y despojos a comunidades. En ese sentido, la Comunidad Las Capillas del Pueblo Ocloya presentó en febrero de 2018 ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación un recurso de queja que tramita con el expediente CSJN- 00115/18 por desalojo en un proceso penal a miembros de la Comunidad Las Capillas. En la Justicia provincial existe demora en la tramitación de las causas y falta de aplicación de los derechos indígenas y ambientales, también exclusión y discriminación a las comunidades indígenas a través de Acordada del Superior Tribunal de Justicia de Jujuy 69/2012 que las excluye de la adhesión a las Reglas de Brasilia de acceso a la Justicia a las personas en situación de vulnerabilidad.

En su informe “Desterrados: tierra, poder y desigualdad en América Latina”, la ONG OXFAM da cuenta de que en Argentina, el 1 por ciento de la población concentra el 36 por ciento de la tierra. La situación descrita agudiza los conflictos ya existentes y trae nuevas dificultades a campesinas e indígenas para el acceso a la tierra.

Así, se producen numerosos conflictos por la tierra y los agricultores familiares deben ejercer presión y desarrollar luchas en defensa de su derecho de acceso a la tierra, como por ejemplo por la prórroga del artículo 9 de la Ley provincial 7658 de Salta, que frena los desalojos a familias campesinas.

Organización y defensoras ambientales

Presentación de la problemática y debate en diferentes foros.

En relación con el conflicto mencionado, quien estuvo al frente de numerosas luchas fue la organización Unión y Progreso, perteneciente a la Coordinadora Zonal de Tierras de la Ruta 81 de Salta y, en particular, la presidenta de dicha organización Lucía Ruiz, quien junto a compañeras de distintas organizaciones en 2012 fueron a frenar un desmonte en defensa del ambiente y el derecho a la tierra de varias familias campesinas. Se pararon frente a las máquinas y expulsaron a los trabajadores del terrateniente Vidizzoni con quien desde 2009 estaban en conflicto.

A partir de ese momento comenzó la persecución a Lucía Ruiz y hasta el día de hoy continúa procesada. Actualmente, después de 6 años de iniciada la causa legal por la que le realizaron tres allanamientos a su casa, Lucía no se escondió, levantó los brazos y fue a luchar por la prórroga del artículo 9 de la Ley 7658 para frenar el desalojo de familias campesinas.

Es importante destacar que durante el año 2019 el empresario Vidizzoni pidió al juez una condena excarcelable para las otras personas involucradas en el conflicto pero no para Lucia Ruiz, que ella siguiera en las mismas condiciones y fuera encarcelada. Esto se entiende únicamente por el carácter de dirigenta de Lucia a quien quieren frenar de cualquier forma.

María Tolaba, perteneciente a la organización Mujeres mejorando el Chaco, dice: “Luchamos por nuestros derechos resistiendo las distintas medidas judiciales como desalojos, resistimos organizando guardias en las casas y acompañando a las distintas familias que se encontraban más complicadas. Es así que en una asamblea con técnicos y abogados que actuaban, y hoy siguen acompañando a las organizaciones, entendimos que debíamos visualizar nuestra situación y conseguir algún amparo legal como es la prórroga del artículo 9 de la ley 7658 que frena los desalojos y cualquier causa o juicio iniciado en relación y perjuicio de las familias poseedoras”.

La principal estrategia en defensa de la tierra fue siempre la visibilización de estas luchas a través de movilizaciones a la capital provincia, permanecer junto a las referentes de las organizaciones, convocar a campesinas y campesinos a formar barreras para evitar los desalojos o la represión ante el avance de las fuerzas de seguridad.

Desde la Fundación Plurales venimos acompañando procesos organizativos y de apoyo a organizaciones de defensoras ambientales. Durante 2015 y hasta 2017 se desarrolló el Proyecto de Defensoras Ambientales financiado por la Unión Europea y ejecutado junto al Fondo Mujeres del Sur (de Argentina y Paraguay) y Cimcatt (Bolivia). Este proceso se articuló con las organizaciones de mujeres miembros del Colectivo del Chaco Trinacional y apostó fuertemente a apoyar acciones, fortalecer las organizaciones y visibilizar el papel que juegan las mujeres del territorio en la defensa de los derechos ambientales, en la lucha por la tierra, el acceso al agua, la disputas por la contaminación que actores empresariales con complicidades gubernamentales llevan adelante y, en síntesis, en la defensa de la vida en el territorio.

María Tolaba afirma que:

“Como estrategia de comunicación nos incorporamos a la red de radios rurales y mantenemos constante asesoramiento de la mesa de comunicación de Salta y Jujuy, porque tenemos la radio campesina en el predio de las organizaciones que es la herramienta de difusión más importante para unificar luchas y mantener informada a las familias del campo que solo tienen la radio para conectarse a los sucesos nacionales, provinciales y municipales, además de ser nuestro medio de convocatoria para las asambleas y en casos de urgencia para concurrir a apoyar a alguna compañera o compañero en situación de riesgo”.

“Se convoca a las organizaciones por la radio y se organiza ir al lugar para acompañar e impedir el desalojo, se para las máquinas o se hace corte de camino para que no lleguen a la casa o campo de quien es objeto de posible desalojo. Además de hacer presencia y rotar en el lugar para que siempre esté acompañada la familia mientras se hacen las denuncias y trámite a legales con abogados y se hace mucha difusión mediática. Se busca ayudar de la mejor manera dando contención a la familia y buscando los recursos para ayudar a la compañera o compañero. Se brinda seguridad a quien es amenazada, lo hacen desde la mismas organizaciones, es decir son las mismos compañeras que hacen de seguridad”.

“Nosotras siempre estamos buscando recursos de algún proyecto para poder cubrir gastos de abogados y recursos para poder sostener el lucha el tiempo que sea necesario. Hay abogados que lo hacen desde la militancia, pero siempre se necesita recursos movilidad, gestionar, dar visibilidad a la problemática. Otro problema es que si bien tenemos abogados que nos asesoran, pero no pueden litigar, ejemplo el caso de Lucía Ruiz, la causa está en juzgado de Tartagal y los abogados que nos ayudan son de Salta y no pueden litigar por tema de jurisdicción”.

María destaca también el rol de la mujer: “Desde el 2011 que se funda la Coordinadora Zonal de Tierra de la Ruta 81 solo existían dos mujeres en la mesa en las reuniones, una era Lucía y la otra María Tolaba, actualmente de las 10 organizaciones campesinas siete son dirigidas por mujeres, es decir, que son mujeres la presidenta de cada organización, de ser minoría pasamos a ser mayoría y la cara representativa de la lucha campesina por la tierra el agua y el medio ambiente tiene rostro de mujer”.

Prórroga de la Ley 7658

La luchas por la prórroga de esta ley cuyo artículo 9 impedía el desalojo de las familias campesinas de sus tierras tuvo varias instancias que llevaron adelante las organizaciones campesinas, fundamentalmente las mujeres de esas organizaciones. Desde grandes movilizaciones del campo a la capital de la provincia de Salta, asentamientos frente a la legislatura provincial, hasta buscar el apoyo de legisladores, difundir por los medios de comunicación esta situación, hablar con funcionarios públicos y hacer charlas y debates en universidades y foros campesinos. Estas acciones tuvieron lugar durante 2017; en diciembre de ese año vencía la anterior prórroga de la Ley. El 15 de noviembre se logró la prórroga en la Cámara de Diputados y pasó a senadores. Al 30 de noviembre todavía no había dictamen de esta Cámara y desde las organizaciones campesinas se realizó el siguiente comunicado:

“Tras una reunión realizada en la zona norte, las asociaciones campesinas que integran la Coordinadora Zonal de Tierra de la Ruta Nacional 81 se decidió comunicar al actual ministro de Gobierno y Derechos Humanos de la provincia, Marcelo López Arias, para informarle que tienen previsto realizar una vigilia en la Legislatura desde el próximo 6 de diciembre hasta conseguir la media sanción que debe dar el Senado a la ley.

Asamblea de las organizaciones campesinas para definir acciones en defensa de las tierras.

Esta coordinadora representa a más de 800 familias campesinas que a su vez son miembros del Foro Provincial de Agricultura Familiar y decidió avisar a López Arias, al ministro de Seguridad, Carlos Oliver, y a la Policía de la Provincia, a fin de informar la protesta que se hará de manera "pacífica" a fin de evitar conflictos con las fuerzas de seguridad. Es así que en la nota indicaron que descuentan que "las autoridades garantizarán nuestro derecho a movilizarnos y a peticionar", a través de este tipo de protesta. Recordaron que esta será la segunda vigilia (en caso de concretarse), dado que en 2010, cuando se trató por primera vez la Ley 7658, realizaron la primera vigilia a la espera de la sanción de la normativa”

Finalmente, el primero de diciembre, la Cámara de Senadores aprobó la ley que evita el desalojo de las familias campesinas por un año.

A modo de conclusión, se puede decir que:

La protección de las defensoras ambientales requiere tres acciones fundamentales: apoyar y fortalecer las personas, en este caso las mujeres y sus cuerpos como territorios de estas acciones de atropello. En segunda instancia consolidar las acciones de incidencia y mayor difusión de acciones empresariales y gubernamentales que puedan resultar en amenazas (como el caso de las marchas y concentraciones). La tercera instancia es trabajar en abordar las causas fundamentales. Esta es la acción más eficaz e implica alcances de mediano y largo plazo (como por ejemplo Leyes de No Desalojo como la implementada en Salta).

Estos niveles de acción posibles permiten realizar un plan de acciones integrales y que generen una articulación regional. 

Foto: Tomada de (http://www.plurales.org/recursos-naturales/recursos-naturales-genero/)


La Iniciativa Mujer Rural y Derecho a la Tierra de la International Land Coalition (ILC) articula a 23 organizaciones rurales, académicas y no gubernamentales de 13 países de América Latina y el Caribe. El Cinep - PPP es hoy el punto focal de esta Iniciativa.

Este texto hace parte del Especial #8M producido por la Iniciativa Mujer Rural y Derecho a la Tierra de ILC. Te invitamos a conocer las demás entregas:

Primera entrega: Colombia. Conflicto armado y múltiples violencias contra las mujeres negras y afrocolombianas.

Tercera entrega: Guatemala. Recuperación de tierras ancestrales y permanencia en el territorio.

Cuarta entrega: México. Defensa del territorio y resistencia a megaproyectos de energía eólica.

Quinta entrega: Entrevista. El trabajo invisible y los riesgos por ser mujer defensora de la tierra en Guatemala.

Situación de riesgo y estrategias de autoprotección. Defensoras de la tierra, el territorio y el medio ambiente en América Latina

 -Primera entrega-

La Iniciativa Mujer Rural y Derecho a la Tierra presenta este especial sobre la situación de las mujeres defensoras de la tierra y el territorio en América Latina, a propósito del #8M y en homenaje a las mujeres que han sido asesinadas o están en riesgo por sus luchas. 

Colombia 

Conflicto armado y múltiples violencias contra las mujeres negras y afrocolombianas

Por: Red Nacional de Mujeres Afrocolombianas Kambirí

Fotografías: Red Kambirí.
“Resulta que en la comunidad casi no sacamos fotos, cuando uno va en los botes es que toma la foto; cuando ya uno llega no toma fotos porque por todos lados usted ya sabe...”
 

Así comenzó la Red Kambirí

En 1990 un grupo de mujeres afrocolombianas conformó una asociación que estaba encaminada a visibilizar y enaltecer los aportes de las mujeres negras en la construcción nacional. Fue hasta el año 2000 en que se da la primera Asamblea Nacional de Mujeres Afrocolombianas y se conforma la Red Nacional de Mujeres Afrocolombianas Kambirí, que desde sus objetivos principales se ha planteado en trabajar en pro de la eliminación del racismo y las diferentes formas de discriminación a las que están sometidas no solo las mujeres afro sino la población en general.

Kambirí, palabra que en dialecto africano significa “permítame entrar a esta familia”, reúne a mujeres desplazadas, amas de casa, trabajadoras sociales, psicólogas, docentes, cantaoras, poetas y lideresas de comunidades en 17 departamentos del país. Esta red, que inició con 170 mujeres promueve la organización, la participación y el desarrollo de las capacidades de las afrocolombianas a través de la comunicación, la difusión y la defensa de sus derechos.

Los riesgos de ser mujer en Colombia

Fotografías: Red Kambirí.

 

A pesar de que Colombia es un país pluriétnico y multicultural y que en su Constitución existen artículos que protegen los derechos de los pueblos indígenas, afrodescendientes y rom, y se ha avanzado en materia legislativa por preservar y defender cada vez más sus derechos, la realidad es otra. La vida de las mujeres afro está en un riesgo de amenaza latente por diversas razones.

Las mujeres negras que habitan algunos territorios en Colombia padecen todo tipo de violencias. Esto, sumado al hecho de habitar lugares en donde el conflicto armado aún hoy permanece, o donde se están desarrollando conflictos ambientales o por la tierra y el territorio. Han sido víctimas directas de estos conflictos y han sufrido en su individualidad y en sus comunidades profundas violaciones a los Derechos Humanos y al Derecho Internacional Humanitario, por parte de todos los actores armados legales e ilegales.

Ese es el caso de una mujer de Auro Buey, un corregimiento del medio atrato en el departamento del Chocó. “Ella relata que les cocinaba a los miembros de la antigua FARC, mientras eso sucedía, el que llegaba a supervisar su labor se encargaba de violarla varias veces hasta dejarla tirada en el piso. Luego, la obligaban a levantarse y a continuar con esta tarea de alimentarlos. Cuenta que a veces quedaba tan temblorosa que se le regaba la olla y la obligaban a recoger todo, lavar y continuar con este oficio. Según ellos, esto era un castigo por tener varios hijos en el ejército. La amenazaban además con que, si les contaba a ellos, los matarían.” Comenta Ana Berta Panesso, lideresa de la Red Kambirí.

La vulneración a las mujeres no queda ahí. En la mayoría de los casos hay consecuencias psicológicas y físicas que les impiden continuar la vida en dignidad. Son situaciones comunes que se ven en los territorios, donde además de sufrir las violencias derivadas del conflicto armado, las mujeres sufren violencia doméstica muchas veces ejercida por sus mismos esposos, presentando además de las afectaciones psicológicas, enfermedades de transmisión sexual o enfermedades uterinas complejas, sin mucha atención.

A pesar de que aún no se ha realizado un trabajo serio que demuestre las cifras de las violencias basadas en género en este territorio, la organización a la que pertenece Ana Berta sí sabe que existe violencia: patrimonial, psicológica, económica, sexual y feminicidios.

Hasta ahora las mujeres están comenzando a reconocerlas y a comunicarlas con mucha timidez pues en algunos casos son re victimizadas. “Las defensoras de derechos humanos vivimos en alto riesgo de ser objetivo militar de grupos armados y también en riesgo de ser re victimizadas, nos sentimos abandonadas por el estado” afirma Ana Berta.

 Es por esto que dice que:

Los riesgos más altos contra las mujeres se dan en violencia sexual y en reclutamiento infantil contra sus hijos.

Estos riesgos no solo afectan a las mujeres sino a sus núcleos familiares y a la red de la comunidad, pues la presencia de actores armados, en el peor de los casos no garantiza la permanencia en los territorios y muchas familias pueden llegar a sufrir de desplazamiento forzado.

 Ana Berta Panesso pertenece a la Comunidad de la Manza en el municipio del Medio Atrato en el departamento del Chocó. Es una comunidad habitada por 250 familias, de estas, 150 son mujeres. Su organización, perteneciente a la red Kambirí, nace en 2016 con el objetivo de superar las múltiples violencias a las que están sometidas las mujeres en su territorio. Además de poder lograr empoderarlas para que conozcan y asuman la defensa de sus derechos dentro y fuera del hogar, superar las múltiples vulneraciones y lograr tener una vida digna.

 La Asociación de Mujeres Emprendedoras del Medio Atrato es una organización sin ánimo de lucro y pretende para 2022 que se les de el estatus de mujeres víctimas a las mujeres que están participando de este proceso.

El sueño de Ana Berta es que “las mujeres puedan recorrer sus lugares ancestrales sin miedo, libres y en paz, pero sobretodo que puedan desarrollar los temas de empoderamiento económico, que aún no se trabajan”.

 La organización que lidera Ana Berta Panesso, actualmente está acompañada de la Red de Defensoras, de la Red Departamental de Mujeres Chocoanas y de la Red de Mujeres Afrocolombianas Kambirí. Esta alianza está trabajando para incidir en el empoderamiento de las mujeres, niños y niñas de la comunidad

Kambirí, una red que une a las mujeres afrocolombianas

Una de las estrategias de la Red ha estado orientada al empoderamiento de las lideresas defensoras de derechos humanos, desde un trabajo participativo de las mujeres afro en su autocuidado y protección, mediante talleres y encuentros colectivos en diversos espacios del territorio colombiano que permita avanzar en enfoques y medidas diferentes a las que proporcionan las instituciones públicas en los casos de amenazas e intimidaciones en contra de las lideresas. Para la Red ha sido muy importante afianzar el trabajo colectivo para poder potenciar su accionar frente a la identificación de riesgos y fortalecer la participación y la incidencia de las mujeres afrodescendientes en todos los espacios, desde los más locales hasta los de nivel nacional.

Para las mujeres de la Red Kambirí la parte de su ancestralidad y espiritualidad es muy importante. Porque desde ahí, es donde se han construido las prácticas de cuidado y autocuidado de la comunidad afrodescendiente en el país. Desde la forma de hablar y comportarse, hasta su modo de pensar y reflexionar en comunidad hacen parte de esa sabiduría ancestral. Además de rituales de protección han consolidado el trabajo en algunos territorios de las Guardias Cimarronas, con estas estrategias las mujeres han podido construir e incorporar sus propios mapas de riesgo para actuar y protegerse en comunidad. 

Por esta y muchas razones más, el aporte a la construcción de paz a partir del reconocimiento de las mujeres afrodescendientes es lo que ha llevado a la Red Nacional de Mujeres Afrocolombianas Kambirí a continuar con su labor como defensoras de los Derechos Humanos en Colombia.

 


La Iniciativa Mujer Rural y Derecho a la Tierra de la International Land Coalition (ILC) articula a 23 organizaciones rurales, académicas y no gubernamentales de 13 países de América Latina y el Caribe. El Cinep - PPP es hoy el punto focal de esta Iniciativa.

Este texto hace parte del Especial #8M producido por la Iniciativa Mujer Rural y Derecho a la Tierra de ILC. Te invitamos a conocer las demás entregas:

Segunda entrega: Argentina: Defensoras ambientales frente a desalojos en Salta.

Tercera entrega: Guatemala. Recuperación de tierras ancestrales y permanencia en el territorio.

Cuarta entrega: México. Defensa del territorio y resistencia a megaproyectos de energía eólica.

Quinta entrega: Entrevista. El trabajo invisible y los riesgos por ser mujer defensora de la tierra en Guatemala.

Del 13 al 15 de noviembre se llevará a cabo el Segundo Congreso de Construcción de Paz con Perspectiva de Género en la Universidad Iberoamericana de la ciudad de México. Este evento se realizará en colaboración del Gerogetown’s Institute for Women, Peace and Security el Cinep/Programa por la Paz, la Escola de cultura de Pau, el Centro de la Universidad Oriental Menonita para la Justicia y Construcción de Paz (Center for Justice & Peacebuilding of Eastern Mennonite University), la Fundación Seminario de Investigación para la PazUniversitat Jaume I, Jesuitas por la Paz y WILPF España.

La conferencia magistral “Con feminicidios no hay paz” estará a cargo de Rita Laura Segato, antropóloga argentina autora de Las nuevas formas de la guerra y el cuerpo de las mujeres (2014).  

El Congreso tendrá diferentes paneles temáticos, entre ellos el panel  “Mujeres, Paz y Seguridad Internacional” que se realizará el 13 de noviembre en el que participará Magda Beatriz López, coordinadora de la línea de Mediación y Reconciliación de Cinep/PPP. Su intervención destacará el rol de las mujeres en las experiencias de reconciliación en Colombia, en particular desde las iniciativas territoriales de base. Además de compartir con el público asistente los retos de la reconciliación en Colombia a propósito del posacuerdo y cómo la paz se ha sostenido en las manos de las mujeres desde la política, la movilización la participación.

El 15 de noviembre, se presentará el panel Reconstrucción del tejido social con perspectiva de género en donde participará Patricia Conde, coordinadora de la estrategia regional de gobernabilidad e incidencia en el Magdalena Medio y presentará su ponencia “Las mujeres y su aporte a la construcción de paz en el Magdalena Medio colombiano”.

Puedes seguir el evento vía streaming a través de los siguientes enlaces:

Aquí puedes leer la programación completa:

 

 

Más de 90 líderes sociales han sido asesinados desde la firma de los acuerdos. Estos casos son visibles hoy, en parte, gracias a que los índices homicidios asociados al conflicto armado han disminuído.

Nos acompañaron:

  • Alberto Yepes. Director del Observatorio de DD. HH. de la Coordinación Colombia - Europa - Estados Unidos (CCEEU)
  • Camilo Bonilla. Coordinador del Área de investigación de la Comisión colombiana de Juristas
  • Camila Carvajal. Investigadora del Cinep/Programa por la Paz. Equipo Conflicto, Estado y Desarrollo

Programa producido por Javeriana Estéreo 91.9 FM Pontificia Universidad Javeriana y Cinep Programa Por la Paz.

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