Editorial: ante la crisis en Venezuela, solidaridad

Migración de hermanos venezolanos a Colombia 

Según Migración Colombia solo el año pasado, cerca de 800.000 personas entraron de Venezuela al país. De ellas, aproximadamente, el 70% se quedaron legalmente y el 30% ilegalmente. Sin embargo, estos datos de Migración Colombia pueden quedarse cortos, muchas personas no son contabilizadas. Existen trochas fronterizas no controladas y un número importante de personas pueden tener, legalmente, la doble nacionalidad; producto de que, en la década de los años setenta del siglo pasado, alrededor de cinco millones de colombianos migraron y algunos se establecieron en el hermano país con el fin de buscar mejores las oportunidades económicas, de la misma manera que hoy las personas que llegan de Venezuela, por otras razones históricas, lo están haciendo al migrar a Colombia.

De otra parte, se observa que no todos los migrantes venezolanos se radican en Colombia, hay quienes usan el país como una estación de paso para llegar a otros destinos, tales como: Ecuador, Perú, Chile, Estados Unidos, Panamá, Costa Rica, México, Brasil y España. Lo cierto es que a medida que la crisis política, social, y económica empeora en Venezuela, más y más venezolanos huyen de su país cada día. Especialmente, los venezolanos pobres, que enfrentan escasez de alimentos y medicinas, y que no pueden mantener a sus familias, buscan refugio en el extranjero como una forma de escapar de su situación.

Algunos países de la región han adoptado medidas para restringir la migración venezolana, otros han optado por una respuesta más humanitaria facilitando visas especiales, solicitudes de asilo y de residencia, al mismo tiempo que abordan las necesidades de refugio y oportunidades económicas para los migrantes. Sin embargo, la situación es frágil. A medida que crezca el flujo de migrantes y la crisis venezolana continúe, los argumentos nacionalistas y xenófobos también crecerán, creando un ambiente para las políticas anti-inmigrante.

En Colombia las nuevas regulaciones impuestas en febrero pasado ponen en peligro a los migrantes venezolanos. Estas reglas, sumadas a los obstáculos para obtener documentos en Venezuela ponen a miles de venezolanos en riesgo de ser explotados en el sector informal. Tampoco el país ofrece una política humanitaria seria.

El documento de Aparecida en los números 414 y 415: “Entre las tareas de la Iglesia a favor de los migrantes, está indudablemente la denuncia profética de los atropellos que sufren frecuentemente como también el esfuerzo por incidir, junto a los organismos de la sociedad civil, en los gobiernos de los países para lograr una política migratoria que tenga en cuenta los derechos de las personas en movilidad. Los migrantes deben ser acompañados pastoralmente por sus Iglesias de origen y estimulados a hacerse discípulos y misioneros en las tierras y comunidades que los acogen. Los migrantes que parten de nuestras comunidades pueden ofrecer un valioso aporte a las comunidades que los acogen.”

 

Luis Guillermo Guerrero Guevara

Director Cinep /Programa por la Paz

 

Modificado por última vez en Martes, 04 Septiembre 2018 20:09