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Prensa (161)

Minería y paz

  • Oct 27, 2016
  • Publicado en Medios

 

 

Organizaciones de víctimas y defensores de derechos humanos solicitamos audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos- CIDH para exponer nuestras preocupaciones respecto al desconocimiento de los estándares internacionales de justicia y reparación en las propuestas de los promotores del No.

Según Soraya Gutiérrez, abogada del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo "en la audiencia con la CIDH se quiere alertar sobre la impunidad en la que se encuentran los crímenes de Estado, las fórmulas de las campaña del No que buscan perpetuar la impunidad en relación con agentes del Estado y que se garantice que las víctimas tengan una participación amplia en todos los espacios de discusión como de implementación una vez se hagan los ajustes a los acuerdos". 

En rueda de prensa los voceros de las organizaciones expusieron los principales argumentos que afectan los derechos de las víctimas ante los resultados del plebiscito del pasado 2 de octubre, en este momento se hace imposible activar los mecanismos establecidos en el acuerdo, por lo que no se está haciendo un reconocimiento de lo pactado, avanzando por ejemplo en el desarrollo del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y Garantías de No Repetición. Por su parte los promotores del No han reactivado la propuesta de un "alivio judicial" a los integrantes de la fuerza pública, si bien los miembros de las Farc-EP no son los únicos responsables de crímenes graves en contexto del conflicto armado, conceder "alivio judicial" significa mayor impunidad y afectación a los derechos de las víctimas de crímenes cometidos por agentes estatales. “Consideramos que medidas que buscan proteger a los agentes estatales, a empresarios y políticos no favorece el derecho a la verdad de las víctimas y reitera un pacto de silencio e impunidad”, aseguró Diana Gómez, vocera del Movimiento Nacional de Víctimas de Estado- Movice.

Según el informe ¡Basta Ya! del Centro de Memoria Histórica demuestra que la violencia ha estado alimentada mayormente por la responsabilidad colectiva de la fuerza pública e individual de varios de sus agentes. Delitos como la desaparición forzada, con 45.944 víctimas directas, son atribuidos a grupos paramilitares y agentes de la fuerza pública en el 84% de casos. Las ejecuciones extrajudiciales, que entre 2002 y 2010 dejaron 4.475 víctimas, son todas ellas responsabilidad de agentes estatales. Así mismo ocurre con los asesinatos selectivos en los que paramilitares y fuerza pública son responsables del 69% de los casos, o las 1.982 masacres cuya responsabilidad en el 56% de casos es atribuida a grupos paramilitares en asocio con la fuerza pública, autoridades civiles, y civiles financiadores del conflicto, mientras el 27 % de los casos son atribuidos a autores desconocidos y el 17% a las guerrillas.
 
Finalmente las organizaciones de víctimas hacemos un llamado para reconocer y avanzar en lo acordado en la mesa de La Habana, en el punto 5 de los acuerdos, para que las modificaciones respeten la centralidad y los derechos de las víctimas.
 

 En entrevista con el medio español La Rioja, nuestro director general Luis Guillermo Guerrero Guevara habla sobre los efectos posteriores al plebiscito y el panorama actual de Colombia.

 

 ¡Cinep/PPP se suma al llamado ciudadano por un acuerdo ya!

Como Cinep/PPP hemos trabajado durante 45 años construyendo un país incluyente y equitativo, donde el respeto a la vida y la garantía de los derechos fundamentales sea la prioridad de las instituciones y del conjunto de la ciudadanía. Un país donde reconocer al otro y aceptar su diferencia sea pauta para la convivencia pacífica. Un país donde el debate de las ideas y no las armas sea lo que oriente la democracia. Esto ha sido un trabajo mancomunado con muchos aliados internacionales, nacionales y regionales.

El país necesita retomar con prontitud las negociaciones de paz, sobreponiendo a los intereses personales y partidistas los anhelos de paz de la nación y construir sobre lo construido en La Habana. El acuerdo firmado es el resultado de un trabajo persistente y juicioso de las partes.

Hoy nos preocupa la situación de las víctimas del conflicto, quienes se manifestaron mayoritariamente por el SÍ. A ellas les ratificamos nuestro apoyo prioritario para que sea escuchado su clamor por la paz, la restauración de sus derechos, la devolución de sus tierras y las garantías de verdad, justicia, reparación y no repetición. Esperamos que la actual coyuntura no vaya a representar más riesgo para sus vidas ni para la del conjunto de la ciudadanía.

Este momento es una oportunidad para comprender que el logro de la paz requiere involucrar a los diversos actores e intereses que subyacen al conflicto armado. Ello implica escuchar y atender las voces regionales que “desde abajo” respaldaron con su voto el acuerdo final.

Ratificamos la legitimidad del Gobierno para que lidere el acuerdo nacional con todas las fuerzas políticas y sociales que el país demanda con urgencia. Y le exigimos que convoque a la insurgencia, a los sectores que apoyaron los acuerdos de paz de La Habana y a los que se opusieron para que se sienten de inmediato y asuman la responsabilidad histórica que el resultado del plebiscito exige.

Nos declaramos en alerta permanente para encontrar rutas de salida a la incertidumbre sobre el futuro de la paz, promoviendo la reflexión y sumándonos a la movilización ciudadana por un ACUERDO YA.

Tras el anuncio de la pregunta del plebiscito“¿Apoya usted el acuerdo final para terminar el conflicto y construir una paz estable y duradera?”, Cinep/Programa por la Paz da el SÍ  y presenta su campaña “Millones de razones para dar el SÍ” 
 
En este momento crucial en la historia de nuestro país, estamos llamados a manifestar públicamente nuestra posición: le decimos SÍ al plebiscito desde la reflexión, conscientes de que esta es una oportunidad democrática para dar un paso más hacia la meta de la construcción de una sociedad justa, sostenible y en paz.

Compartimos este comunicado para expresar nuestros argumentos al SÍ y como una invitación a la ciudadanía para que se sume a las “Millones de razones para dar el SÍ”.
 
 
¿Por qué Cinep/PPP dice Sí a la Paz?
 
Los acuerdos de paz, cuyo texto definitivo fue socializado el 24 de agosto del 2016, se han construido durante 4 años gracias a un trabajo juicioso de las delegaciones del Gobierno nacional y de las FARC-EP, y han hecho progresar la participación persistente de la sociedad colombiana y de las víctimas del conflicto, que ha sido diversa en todas las regiones de Colombia a lo largo de las tres últimas décadas.
 
El acumulado de investigación del Cinep sobre el origen y la evolución del conflicto armado colombiano, el proceso regional de configuración del Estado, la importancia de las luchas sociales en una sociedad democrática, la plena vigencia de los derechos humanos y la movilización social por la paz, así como la experiencia en educación y acompañamiento a comunidades y organizaciones, es compatible con aquello que está recogido en el texto del acuerdo. De igual forma, el acuerdo refleja la experiencia acumulada en Cinep gracias a su fusión con el Programa por la Paz, en relación con la construcción de paz con los actores y las comunidades que más han sufrido la guerra.
 
La combinación de estas acciones ha hecho que el Cinep/PPP esté llamado a pronunciarse en múltiples escenarios sobre el mecanismo de refrendación ciudadana que las partes han acordado en La Habana. En los escenarios académicos y de cooperación internacional se esperan los análisis del Cinep/PPP sobre los contenidos y los alcances de los acuerdos de paz frente a los problemas estructurales del país que hemos estudiado durante 44 años. Por parte de la opinión pública, se espera una posición clara del Cinep/PPP respecto de las razones por las cuales este mecanismo de refrendación está fortaleciendo el proceso de legitimidad de las instituciones colombianas. Nuestros socios de sentido, es decir, las comunidades y los actores sociales a los cuales debemos nuestro trabajo, están esperando nuestro acompañamiento y orientación para participar en esta importante cita democrática.
 
Nuestra posición en el plebiscito es un Sí reflexivo. Es una invitación a los ciudadanos y ciudadanas para que aprovechemos esta oportunidad democrática como un paso más hacia la meta de la construcción de una sociedad justa, sostenible y en paz. Invitamos a participar en la votación del plebiscito con un Sí consciente, porque los acuerdos de paz no solo son la oportunidad de transformar la confrontación armada en la disputa de las ideas en la arena política, sino también porque su contenido trata de responder a las expectativas y necesidades sentidas de la Colombia profunda, que ha sido tradicionalmente excluida de la participación política y severamente golpeada por un conflicto de muchos años, y que hoy aspira a integrarse en el proceso de la construcción del Estado y del desarrollo integral de sus regiones por medio del ejercicio de la política en condiciones de paz.
 
Decir Sí es también un acto de solidaridad con las víctimas del conflicto. Nosotros, que a pesar de haber sufrido la guerra y la pérdida de nuestros compañeros Mario y Elsa, de vivir y acompañar experiencias cercanas de dolor, no hemos vivido con todas las víctimas sus rigores y en carne propia el desplazamiento forzado, el despojo de tierras, el secuestro o la desaparición forzada. Por eso, al invitar a votar Sí estamos siendo solidarios con el país que ha sufrido los tormentos de la guerra. Votar Sí es un acto ético de responsabilidad y coherencia con nuestro trabajo durante décadas. Votar Sí es también un acto de amor eficaz para comprometernos como sociedad a que nunca más se repita la guerra, para que nunca más las víctimas sufran sus rigores. Este Sí a la paz llama a construirnos como sociedad diversa, a aprender a tramitar nuestros conflictos sin recurrir a la violencia, sino a generar condiciones para la convivencia pacífica y la solidaridad, en últimas a dar a la vida el mayor valor y cuidado.
 
El Sí abre caminos para construir nuevas formas de relación entre el campo y la ciudad. El Sí es una oportunidad para reconocer la importancia de la economía campesina, sus territorios y sus gentes. El Sí reafirma que los pobladores rurales deben tener los mismos derechos humanos integrales que han sido negados a los pobres de Colombia. El Sí es una oportunidad para transformar desde abajo la participación política y decidir desde los territorios. El Sí es un espaldarazo a la movilización social y a la protesta como formas de participación política. El Sí cuestiona la fallida política antidrogas, hecha a espaldas de las comunidades rurales y de sus necesidades. El Sí reconoce que el problema del consumo de drogas es un asunto de salud pública, no de Derecho Penal. El Sí pone a las víctimas en el centro de la justicia. El Sí es una opción por una justicia transicional, de carácter prospectivo y restaurativo, que combine las exigencias de las víctimas por la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición con la necesidad de paz para las generaciones futuras, que no deben ser víctimas de violencias venideras. El Sí es un momento crucial que hemos esperado y que difícilmente se presenta en la historia de las sociedades, es la oportunidad de construir en concreto un proyecto de sociedad incluyente y sin violencias. Nuestras voces serán un vehículo más para llevar estos mensajes. El Sí es una oportunidad para que la ciudadanía colombiana recoja la posta de la paz y la lleve hasta la meta desde todas las regiones.
 
Por estas razones Cinep/PPP dice Sí a la Paz.
 
 
 
 
Informes para la prensa
Mónica Osorio Aguiar
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Celular: 301 483 2187

Esta semana fue asesinado un campesino que luchaba por recuperar su tierra en el municipio del Magdalena. De hace ocho días, diversas organizaciones defensoras de derechos humanos han advertido sobre el peligro que hay en la región.