Noticias Institucionales

Noticias Institucionales (202)

Hasta el 3 de octubre los libros de Cinep pueden ser adquiridos en el Jardín Botánico de Medellín, lugar de  encuentro entre la naturaleza y las palabras donde se desarrolla la Fiesta del Libro y la Cultura. En este icónico lugar de la capital antioqueña tiene lugar la decimoquinta versión de la Fiesta en la que participa Siglo del Hombre, distribuidor de nuestros libros comerciales.

El Cinep/Programa por la Paz estará presente con varias de sus publicaciones para que temas como los derechos humanos, las luchas por el territorio, los movimientos sociales, la educación popular y la paz puedan ser puestos al público.

Estos son los títulos disponibles:

Arme y desarme en Colombia Creación de ciudadanía construcción de Estado y procesos de DDR

2020

Carranza Franco, Francy

70,000

Conflicto y territorio en el oriente colombiano

2012

González G., Fernán E.

59,000

Cual estado para cual ciudadanía paradojas y disyunciones de la modernización del Estado en Colombia

2018

Ocampo, Gloria Isabel

41,500

Cuando la copa se rebosa luchas sociales en Colombia 1975-2015

2019

Archila Neira, Mauricio

48,000

Elecciones coca conflicto y partidos políticos en putumayo 1980-2007

2010

Ramírez, María Clemencia

21,000

Entre la frontera del desarrollo y el desarrollo de la frontera

2012

Piña Rivera, Efrén

43,000

Estado y coca en la frontera colombiana. El caso de putumayo

2011

Torres Bustamante, María

38,000

Estrategias para la construcción de paz territorial en Colombia elementos para la discusión

2015

González González, Fernán e.

21,000

Génesis actores y dinámicas de la violencia política en el pacífico nariñense

2015

Rodríguez Cuadros, José Darío

30,000

La gente de la Macarena

2018

Rincón García, Jhon Jairo

47,000

Hasta cuando soñemos. Extractivismo e interculturalidad en el sur de La Guajira

2015

Archila, Mauricio

47,000

Iglesias locales y construcción de paz los casos de Barrancabermeja Quibdó San Vicente del Caguán y Tumaco

2020

Rodríguez Cuadros, José Darío

68,000

Marcos legales de acceso a la tierra: caso Colombia

2010

Fuentes López, Adriana Patricia

22,000

Mas allá de la coyuntura. Entre la paz territorial y la paz con legalidad

2020

González González, Fernán E.

70,000

Minería y conflictos en el caribe colombiano. Hacia una ecología política de la minería de carbón

2014

Delgado, Álvaro

40,000

Multimodalidad y diversidad en el campo colombiano aportes a la paz territorial

2017

Machado Cartagena, Absalón

36,000

Poder y violencia en Colombia

2014

González González, Fernán E.

64,000

Poderes regionales clientelismo y estado. Etnografías del poder y la política en Córdoba Colombia

2014

Ocampo, Gloria Isabel

54,000

Potencialidades para la paz de las organizaciones sociales y comunitarias en tres municipios afectados por el

2017

González, Fernán

26,000

Reconciliación perspectivas y aportes conceptuales para su compresión

2015

Angulo Novoa, Alejandro

31,000

Territorio y conflicto en la costa caribe

2014

Varios autores

54,000

Una vieja guerra en un nuevo contexto. Conflicto y territorio en el sur de Colombia

2011

Restrepo, Jorge A.

54,000

Violencia contra el sindicalismo 1984-2010

2012

Archila Neira, Mauricio

53,000

Pueden encontrar el stand de Siglo del Hombre en el Jardín Botánico, Sector Orquideorama, Stand F1. Y en este link pueden adquirirlos virtualmente:https://libreriasiglo.com/buscar?s=CINEP

Por: Pedro J. Velandia. Equipo de Comunicaciones Cinep / PPP.

Hermann Rodríguez S.J., Provincial de la Compañía de Jesús en Colombia, visitó el Cinep / PPP y resaltó la producción de conocimiento que este centro de investigación ofrece en medio de un país polarizado que necesita análisis y requiere garantizar a los más desfavorecidos sus derechos.

En un contexto convulsionado como el que atraviesa Colombia hoy por cuenta de la crisis humanitaria, la respuesta represiva a la protesta social, el asesinato de líderes y lideresas sociales, las masacres, y la pandemia, el rol del Cinep / PPP cobra especial importancia. Así lo aseguró el padre Hermann Rodríguez, provincial de la Compañía de Jesús, quien visitó el centro de investigación y conversó con sus equipos a finales de septiembre.

Para el sacerdote jesuita, Cinep ha ofrecido elementos de análisis, información, datos y propuestas que han ayudado a todas las obras de la Compañía de Jesús en Colombia, a la iglesia y a la sociedad en general a buscar una construcción de una sociedad más justa y más humana para todos. Para los jesuitas, agrega el padre, tener el acercamiento serio académico profundo a la realidad del país es elemento fundamental. Compartimos su entrevista completa:

¿Cuál es la importancia de la labor que realiza Cinep para Colombia y el mundo?

Estamos en un país muy polarizado en el que cualquier gesto, cualquier acción, cualquier postura que alguien personal o institucionalmente tome puede ser calificada desde una perspectiva o descalificada de otra. Soy consciente de esa realidad y creo que en este contexto el Cinep debe procurar y está procurando ofrecer elemento de análisis para poderse posicionar delante de la realidad que tenemos en el país.

Tenemos un país en el que ha estallado una violencia muy fuerte, una protesta muy fuerte, que viene acumulada de muchos años. A veces pensamos que es solo espontáneo (…) Sin embargo, lo que vivimos este año fue una explosión de un malestar social que viene acumulado de hace muchos años. No quiero hacer comparaciones muy exactas pero en muchos países de América Latina han aparecido estas protestas: en Chile, en México y hasta la misma Cuba. Esa protesta tiene raíces, tiene razones, tiene causas y a nosotros nos interesa entender eso. Y entendemos también que el ejercicio de la protesta pacífica es un derecho y que pues el Estado y el gobierno no pueden desconocerlo sino que tiene que proteger ese derecho de los pueblos.

Por eso nosotros anticipamos un poco en este momento haciendo un análisis de lo que estaba pasando, también reconociendo los excesos que de un lado y del otro puede haber. En este país ha habido excesos siempre y excesos violentos con los que nosotros no estamos de acuerdo pero que tenemos que leer, en términos de interpretar, analizar, no solamente desconocer o simplemente acallar: es escuchar. Y por eso creo yo que el análisis y la postura que ha tenido el CINEP en este contexto es muy importante para el país, porque nos ayuda a entender nuestras raíces de una situación como la que hemos vivido en un contexto de pandemia, y además en un contexto previo a unas elecciones, que pueden modificar un poco el rumbo de nuestro país.

Entonces en ese contexto de convulsión yo creo que el papel de CINEP ha sido muy importante y nos ha ofrecido elementos de análisis, información, datos y propuestas que realmente nos han ayudado a todas las obras de la Compañía de Jesús en Colombia, y también como digo a la iglesia y a la sociedad en general a buscar la construcción de una sociedad más justa y más humana para todos.

¿Cómo nace el Cinep de la mano de la Compañía de Jesús?

El Centro de Investigación y Educación Popular, Cinep, y el Programa por la Paz, que llevan muchos años fundidos en una sola institución, es una obra de la Compañía de Jesús que ya va a cumplir 50 años. En 1972 la Compañía de Jesús, también en otros países de América Latina, consideró pertinente fundar unos centros de investigación y educación que se llamaban CIAS: Centros de Investigación y Acción Social, porque el resurgir de los procesos sociales hacía necesario un estudio y también un acompañamiento a esos procesos que estaban apareciendo en nuestro continente. Entonces el superior general en ese momento, el Padre Pedro Arrupe, pidió a las provincias de los jesuitas en América Latina que tuvieran centros de reflexión e investigación sobre temas sociales, políticos y económicos, de manera que nuestra acción como jesuitas en el campo educativo, de la pastoral social, de la acción parroquial no estuviera como desentendido del contexto en el cual se desarrollaba esa misión. 

El Cinep nace como una obra que le ayuda a los jesuitas en este país a entender el contexto, a entender la realidad en la cual estamos trabajando, de manera que nuestra acción tenga un impacto que realmente sea significativo y pueda tener el alcance que tenemos de forma que no nos quedemos en la superficie sino que vamos a los temas en profundidad. Eso ha supuesto muchas evoluciones, hay muchos procesos que ha tenido en esta historia el Cinep, siempre teniendo en cuenta dos tensiones que se van superando en ciertos sentidos y es la tensión de la investigación, que es más académica, que es más estudio, que es más reflexión, que es más interna con la educación, con la intervención, con el acompañamiento a las comunidades en zonas de conflicto, zonas  complejas y difíciles, la acción del Cinep en este momento de nuestro país es muy pertinente porque la realidad política, social, económica, en la que vivimos merece un estudio, una profundización,  y un análisis  no solamente es  tener la cifras de tener la información, de tener los datos, sino que esa información tenemos que procesarla y entender por dónde va Dios tratando de guiarnos como sociedad, como país, como iglesia también en Colombia.

¿Por qué la Compañía de Jesús apoya a Cinep / PPP en la investigación y educación sobre los derechos humanos?

Para los jesuitas, tener el acercamiento serio académico profundo a la realidad del país es un elemento fundamental. Entonces digo que no solamente nosotros apoyamos esto, sino que es una acción propia nuestra porque nos interesa conocer la realidad del país, de tal manera que el anuncio del evangelio al que estamos llamados lo hagamos de una manera muy concreta en un contexto real.

Encuentre la entrevista en video a continuación:

Por: Equipo Comunicaciones Cinep / PPP

 

Este jueves 23 de septiembre se presentó la Revista Noche y Niebla No. 63 con el Informe de Derechos Humanos semestral producido el Banco de Datos y Violencia Política del CINEP/PPP que, entre otros, manifiesta su preocupación por el accionar de la Policía, presunto mayor violador de Derechos Humanos en el primer semestre del año con 926 víctimas.

El Banco de Datos y la Red Nacional de Bancos de Datos presentan a la opinión pública la Revista Noche y Niebla No 63, correspondiente al período enero 1 a junio 30 de 2021. Allí se documentan, caso por caso, las violencias políticas permanentes en Colombia durante el primer semestre del año, que evidencian la continuidad de prácticas sociales genocidas en Colombia, tanto en el contexto de los incumplimientos en la implementación del Acuerdo de Paz como en el Paro Nacional. 

“Denunciamos porque creemos que eso aporta a la protección de las víctimas”, aseguró Martha Lucía Márquez, directora del Cinep / PPP, al inicio de la rueda de prensa indicando que la institución “asume el derecho y la obligación de plantear una lectura propia y autónoma sobre la crisis de derechos humanos y DIH a nivel nacional, en un esfuerzo por reducir la vulnerabilidad de las víctimas, ya que el desconocimiento de lo que ocurre blinda a los victimarios frente a toda eventual censura y garantiza la continuidad de los crímenes”

“El estado de derecho se ha ido desmoronando cada día más. Lo que queda son las ruinas de un estado genocida”, aseguró el padre Javier Giraldo al inicio de la rueda de prensa y conversatorio que, con la presencia de una veintena de medios de comunicación, dio a conocer a la opinión pública el preocupante panorama de violencia socio-política en el primer semestre del año que consiguió documentar la Revista Noche y Niebla, aclarando también que dicho registro no pretende ser una estadística y es limitado incluso por las condiciones de terror y violencias en que las víctimas y testigos permanecen.

En la conversación desde la sede del Cinep / PPP en Bogotá se reveló que los departamentos con mayor violación de ddhh en el primer semestre de 2021 fueron Santander (304), Bogotá (149) y Cauca (107), seguidos de Boyacá (106), Cundinamarca (97), Valle del Cauca (84) y Antioquia (52). Los presuntos responsables de estas violaciones serían, en su mayoría, unidades de la Policía Nacional quienes, según los registros del Banco de Datos y la Red, causaron heridas a 358 personas, detuvieron arbitrariamente a 351; amenazaron de muerte a 137; torturaron a 38; ejecutaron extrajudicialmente a 26 ciudadanos, perpetraron acciones de violencia sexual contra 10 personas y desaparecieron a seis más. La mayoría de estas victimizaciones fueron cometidas por el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) de la Policía Nacional dejando un total de 926 víctimas.

Entre abril y junio, meses de mayor intensidad del Paro Nacional, se presentaron la mayoría de lesiones físicas, amenazas y detenciones arbitrarias: se registraron 1388 víctimas de estas tres modalidades de violencia.

“Cientos de personas fueron capturadas y atacadas con gases lacrimógenos por parte del Esmad; hubo un desbordamiento de violencia en contra de los principios de un Estado Social Derecho; y misiones internacionales de observación a la violación de ddhh fueron testigos de la desaparición del estado de derecho en Colombia”, describió Giraldo, sacerdote jesuita fundador del Banco de Datos.

“El respeto a la dignidad y a los derechos fundamentales de las personas fueron violados en todas sus expresiones político socioculturales”, agregó el padre refiriéndose a la represión vivida en el Paro Nacional que inició el 28 de abril y cuya evolución provocó que, lamentablemente, esta vez la Revista Noche y Niebla fuese más gruesa de lo habitual: se necesitaron más páginas para incluir el horror vivido por la población civil que recibió como respuesta a su ejercicio del derecho a la protesta un tratamiento de guerra y una violenta represión por parte del Estado. “Hubo y hay una cacería”, aseguró Giraldo.

El Paro Nacional de 2021 también se vivió en Boyacá. Diversos sectores de la población boyacense salieron a protestar exigiendo el cumplimiento de derechos como la vida, la salud, la educación, la alimentación y el ambiente; pero los manifestantes también fueron reprimidos por parte de la fuerza pública. 

En un ejercicio preliminar de documentación, se pudieron recopilar 22 casos de agresiones cometidas en el marco del paro nacional, que dejaron 106 violaciones de derechos humanos, lo cual hizo ubicar a Boyacá como el cuarto departamento con mayor número de violaciones de Derechos Humanos durante este semestre, precedido por Santander, Bogotá y Cauca.  

Se registraron detenciones, amenazas, lesiones y torturas en municipios como Sogamoso, Paipa, Duitama, Tunja y Monguí. Se resaltan casos de hombres que amenazan e intimidan a los manifestantes desde camionetas, jóvenes lesionados y torturados, como el caso del estudiante de Comunicación Social, Santiago Amaya, detenido, lesionado y torturado en Duitama el 1 de mayo de 2021, de dos personas con heridas oculares el 28 de junio de 2021 en Paipa, o las mujeres de Tunja agredidas el 15 de mayo de 2021 cuando salieron a protestar en rechazo a los abusos sexuales cometidos por la Policía Nacional en el marco del paro nacional.

Por su parte, Ana Milena Baquero Vega, víctima de crímenes de Estado e integrante del Grupo Memoria, Vida y Dignidad, y Gabriel Riaño, de la Mesa por la Salud de Boyacá, narraron las violencias sufridas histórica y recientemente en la región que, paradójicamente, muchos creen un remanso de paz. En Boyacá las prácticas de violación a los ddhh han sido sistemáticas y la respuesta que han recibido las comunidades que se organizan para exigir el respeto a sus derechos han sido, además de la represión violenta del Estado como se vivió en el Paro Nacional de este año, la desaparición forzada, las masacres como la del Páramo de La Sorna y las “ejecuciones judiciales”. 

Según la base de datos de Cinep/PPP, se han registrado alrededor de 143 víctimas de ejecuciones extrajudiciales cometidas por la Fuerza Pública y/o paramilitares, desde el año 1982 hasta el 2015 en el departamento de Boyacá, y se han documentado casos de 37 víctimas de desaparición forzada en los municipios se Miraflores, Zetaquirá, Páez, Campohermoso, San Eduardo, Berbeo, Boyacá, Chiscas, Puerto Boyacá, Pajarito y Guateque, de los que en su mayoría se tiene muy poca información.

Ana  Milena insistió en la necesidad de que los victimarios, entre ellos el Estado,  les pidan perdón y reconozcan públicamente su responsabilidad. Mientras tanto, Gabriel recordó que pese a que Boyacá ha sido fuertemente golpeada por el conflicto “ninguna de las regiones o municipios se priorizaron como PDET”.

“Debemos continuar la vigilancia a los responsables de la violación a la dignidad humana. Que exista una masa de gente que rechace estos crímenes y los denuncia y que tiene el valor de hacerlo indicando así que hay una conciencia clara de que esta forma de relación que es abusiva y violenta y que la justicia y no la fuerza es el camino para una sociedad amable”, indicó el padre Alejandro Angulo S.J. investigador del Banco de Dato subrayando que Noche y Niebla es una voz incansable por la justicia.

La directora de Cinep, Martha Márquez, recordó que “nos exigimos denunciar abiertamente las agresiones contra las víctimas del conflicto social y armado vigente en Colombia, vengan de donde vengan (... ) no  como notarios de la muerte, sino como ciudadanos comprometidos en la construcción de una sociedad diferente:  más justa y solidaria”. 

Encuentre la Revista Noche y Niebla No. 63 acá: https://www.nocheyniebla.org/?p=1744 

Encuentre la rueda de prensa y conversatorio en Youtube:

Encuentre una nota detallada de la revista acá: https://www.nocheyniebla.org/?p=1744&fbclid=IwAR2IEKsTTeh9_L9W4VkyHqTFB8hvKtPjlpZVglYM3JsQ3W1dJ1nWTelFYoE 

Escuche la lista de reproducción con algunos casos que presenta la revista en Spotify:

Por: Equipos Banco de Datos y Comunicaciones Cinep / PPP

 

Hasta el 20 de septiembre están abiertas las inscripciones para la Escuela de Formación Política Poder y Paz, en la que se fortalecerán con herramientas y debates las candidaturas de las y los líderes para las Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz (CTEP).

Hasta el 20 estarán abiertas las inscripciones de la Escuela de formación política para candidatas y candidatos a las Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz “Poder y Paz”. Un total de 30 cupos están disponibles para apoyar a quienes se presentarán en la próxima jornada electoral por estas Circunscripciones, especialmente en las regiones del Caribe ampliado y Pacífico colombiano.

La escuela se desarrollará entre los meses de octubre (de forma virtual) y noviembre (de forma presencial) de 2021. 

Estos son los requisitos:

  • Ser colombiana/colombiano de nacimiento.
  • Tener más de 25 años.
  • Ser víctima del conflicto armado acreditada por la UARIV.
  • Ser lideresa, líder o defensora, defensor territorial en temas de paz, ambiente y/o mujeres dentro de una organización social, campesina o étnica. 
  • Haber nacido, vivir o estar viviendo en alguna de las regiones de la circunscripción transitoria especial por tres años consecutivos (las circunscripciones del Caribe y Pacífico son: Nariño, Cauca, Valle del Cauca, Bajo Cauca, Chocó, Montes de María, Magdalena, César, La Guajira, Sur de Bolívar, Sur de Córdoba, Urabá). 
  • No haber sido candidato a cargo de elección popular por un partido o movimiento político con personería jurídica o representación en el Congreso de la República, o haber ocupado cargo directivo de estos.
  • No haber sido beneficiario de programas de reintegración o reincorporación. 
  • Llenar el formulario y adjuntar perfil en: https://co.boell.org/es/form/escuelo-ctep

En la escuela habrá espacios de aprendizaje colectivos sobre la estructura del Estado, el proceso electoral de las circunscripciones, y las principales demandas de las organizaciones sociales para garantizar los derechos de las víctimas, las mujeres y a la tierra y el territorio. También se entregarán herramientas para el diseño de campañas políticas. 

Las 30 personas seleccionadas serán notificadas a más tardar el 24 de septiembre de 2021. 

La Escuela Poder y Paz es organizada por Broederlijk Delen, el Cinep / PPP, el Centro de Pensamiento Áncora y la Fundación Heinrich Böll.

Más información: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Encuentre el PDF con más información de la Escuela a continuación: 

Por Equipo de Comunicaciones Cinep / PPP.

Con 87 personas asesinadas y más de 3 mil detenidas en el Paro Nacional, los Diálogos Cinep pusieron “el cuidado” como tema central de conversación con personal médico, un sacerdote, una académica y la moderación del Cinep destacando el papel del diálogo, las mujeres y la comunicación a la hora de cuidarnos en el ejercicio del derecho a la protesta.

Según la Campaña Defender La Libertad, hasta el 21 de julio, en el marco del Paro Nacional en Colombia, 87 personas han sido asesinadas, 1905 “fueron heridas por el accionar desproporcionado de la Polícia Nacional, el ESMAD y civiles armados no identificados”, y 3.365 fueron han sido detenidas, muchas de ellas en el marco de actuaciones “arbitrarias”. Por eso, este 8 de septiembre los Diálogos Cinep volvieron para hablar sobre cuidado y movilización.

Con la participación de Stephania Recalde, investigadora del Instituto de Estudios Interculturales de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali; Julián Zuluaga, médico del bloque popular de la salud de Medellín; y el padre Venanzio Munyiri, director de la Pastoral Afro de la Arquidiócesis de Cali y la moderación de Rodrigo Ante Meneses, los diálogos Cinep permitieron ver las diferentes formas de cuidado en el Paro Nacional. 

El padre Venanzio, misionero de la Consolata y oriundo de Kenia, África, expuso nueve formas de cuidado que la comunidad de Cali aplicó durante las propuestas: 

  1. La presencia en el lugar de los hechos.
  2. La identificación de actores y espacios para saber ubicarse evitando el peligro o alertando sobre el mismo.
  3. La conciencia de estar en medio de una crisis sanitaria y la necesidad de aplicar medidas de bioseguridad.
  4. Los encuentros periódicos y espacios de escucha.
  5. La detección temprana de cualquier amenaza contra la manifestación o quienes están cerca.
  6. La prudencia en el uso de la palabra y la verificación de lo que se comparte.
  7. La permanencia posterior a los hechos, es decir, el acompañamiento luego de terminada la movilización o al establecer una mesa de diálogo.
  8. El cuidado espiritual. 

El religioso también explicó que las ollas comunitarias y los puntos de atención médica sirvieron como lugares de encuentro alrededor de los que se tejió comunidad. Adicionalmente, la demarcación del territorio mediante la resignificación de espacios con el derrumbamiento de estatuas o la creación de monumentos llevó a identificar intereses comunes y arraigo con los espacios. 

Y en cuanto a la comunicación, el padre destacó la necesidad de la escucha, la responsabilidad sobre lo que se dice y se comparte, y el servicio que prestan las redes sociales para denunciar. El Director de la Pastoral Afro de Cali subrayó las acciones artísticas, el deporte y las bibliotecas comunitarias como expresiones “que siempre habían estado allí pero se pusieron al servicio del Paro”; y por último, sostuvo que el enfoque diferencial logró unir las voces de mujeres, personas afros y de pueblos indígenas en torno a clamores comunes por una vida digna.

Stephania Recalde, trabajadora social y autora del artículo “Al otro lado del miedo está el país que soñamos” publicado por la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad del Valle, destacó el papel que ellas tuvieron al llevar el cuidado “de la casa a la barricada”, manifestando que las mujeres no solo fueron operarias de acciones de cuidado sino también gestoras de estrategias. En ese sentido, recordó la acción de las mamás de la Primera Línea que protegían a quienes se manifestaban y realizaban labores como organizar la alimentación en las ollas comunitarias o exigir el respeto a la vida.

Julián Zuluaga, médico y brigadista de la salud en Medellín, habló del papel que tuvieron las brigadas médicas en curar más allá de los “sufrimientos de la carne”. Para Zuluaga, quienes integraron cuerpos médicos para proteger y cuidar a los manifestantes aprendieron a hablar con otros actores de la movilización para hacer posible este cuidado. “Estos escenarios nos permiten reconocer la otredad que sufre y asumir nuestro papel político”, concluyó.

La permanencia posterior a los hechos: El diálogo como posibilidad

Stephania Recalde analizó el diálogo desde dos perspectivas: de lo comunitario, y hacia afuera. En cuanto al diálogo comunitario recalcó su trascendencia para que diferentes personas se encontraran en espacios como asambleas comunitarias permitiendo “acuerdos entre personas que opinan distinto” para alcanzar agendas conjuntas. De otra parte, el diálogo hacia las instituciones y otras organizaciones “se convierte en una posibilidad de cuidado cuando tiende puentes”, afirmó, concluyendo que ello puede “generar propuestas para mejorar la vida de las personas”. 

Por último, Venanzio Munyiri aseveró que era necesario “pasar de la mesa de diálogo a la cultura de diálogo”, porque entender el diálogo como un camino y no como un fin en sí mismo es “la condición mínima para solucionar un conflicto”. El Padre concluyó señalando que “cuando no hay diálogo consideramos al otro como amenaza, y consideramos su eliminación”.

Esta conversación contó con la moderación de Rodrigo Ante, investigador del Programa Conflicto, Estado y Paz del Cinep / PPP.

Encuentra los Diálogos Cinep sobre Cuidado y Movilización a continuación:

Por Equipo de Comunicaciones Cinep / PPP.

Entre el 5 y 12 de septiembre se celebra la Semana por la Paz con el lema #VerdadQuePodemos, como una invitación a tomar un rol protagónico en la construcción de una cultura de paz basada en el respeto por la verdad. El Cinep se une con tres conversaciones sobre mujeres, experiencias de paz y Revista Cien Días.

Del 5 al 12 de septiembre se desarrolla la versión 34 de la Semana por la Paz, iniciativa que desde 1987 ha visibilizado el esfuerzo cotidiano de miles de personas, colectivos, organizaciones e instituciones que trabajan por la construcción y consolidación de la paz. En esta ocasión, el lema de la semana es #VerdadQuePodemos “invitando a la ciudadanía a tomar un rol protagónico en la construcción de una cultura para la paz, basada en la acogida consciente y respetuosa de la verdad que todas y todos debemos conocer, y en la diversidad de caminos que hemos encontrado para reconciliarnos”.

El Cinep / PPP se une a la Semana con tres eventos:

 

Miércoles 8 de septiembre 9 am. 

30 años después: ¿Ciudadanos o vándalos? presentación de la edición #102 de la Revista Cien Días vistos por Cinep”, con Fernán González S.J., Rodrigo Ante, Alejandra Alfonso, Deicy Giraldo, Daniela Torres y John Montoya S.J. Modera José Darío Rodríguez S.J.

Transmisión por: https://www.youtube.com/c/javerianacali

 

Miércoles 8 de septiembre 3pm. 

“Memoria y Verdad de las Mujeres Víctimas”, con la participación de la Escuela de Paz y Convivencia Ciudadana del Cinep / PPP.

Transmisión por:  

https://us02web.zoom.us/j/87114666109?pwd=cU9MSDNRWGxLVDd2Vm51b0VYeUtsZz09.

 

Viernes 10 de septiembre. 10 am. 

“Conversatorio ¡En el SIP podemos!”, con la participación de Caribe Afirmativo, Fundepaz, Corambiente, Cabildo Misak de Guambia (Cauca), Asprodema, Teatro Esquina Latina, Asinch y el Consorcio para el Desarrollo Comunitario. Un espacio creado por el Sistema de Iniciativas de Paz (SIP), integrado por Cinep/PPP y otras organizaciones.

Transmisión por: Facebook.com/CinepProgramaPorLaPaz  

 

Conéctate con la paz, y replica en redes sociales este evento con la etiqueta #VerdadQuePodemos. 

Por Equipo de Comunicaciones Cinep / PPP.

Juan Pablo Guerrero Home fue nombrado como nuevo subdirector de Cinep / PPP, tras ocupar la coordinación del Programa Conflicto, Estado y Paz, la cual fue recibida por José Darío Rodríguez S.J.

Tras la posesión de la nueva directora de Cinep, Martha Lucía Márquez Restrepo, el pasado 9 de agosto, la Compañía de Jesús anunció el nombramiento de Juan Pablo Guerrero Home, como subdirector del Centro de Investigación y Educación Popular - Programa por la Paz. Juan  Pablo es politólogo de la Pontificia Universidad Javeriana, y Magíster en Derechos Humanos, Estado de Derecho y Democracia de la Universidad de Alcalá, en España. Este barranqueño, quien también obtuvo su grado como Magíster en Gerencia para el Desarrollo en la Universidad Externado de Colombia, integra el equipo de Cinep desde 2008.

Tiene experiencia acompañando procesos sociales con enfoque de derechos, orientados principalmente a organizaciones étnico - territoriales y población vulnerable rural y urbana del departamento del Chocó y el Urabá Antioqueño.   Además, cuenta con amplia experiencia en la implementación de estrategias de recuperación integral de territorios despojados, la construcción de acciones y medidas de protección y autoprotección a líderes/as y sujetos colectivos étnicos – campesinos, víctimas por causa del conflicto armado, el desplazamiento forzado y el despojo de tierras.

En 2019, fue seleccionado por la Unión Europea – Delegación Colombia y Bruselas como uno de los líderes jóvenes de la sociedad civil para hacer parte del programa European Union Visitors Programme (EUVP). Su experiencia también se ubica en la coordinación, la ejecución y el seguimiento de proyectos de cooperación internacional. 

En Cinep, lideraba la línea de gestión del territorio y coordinaba el Programa conflicto, estado y paz. A este cargo llega ahora el sacerdote jesuita José Darío Rodríguez Cuadros, magíster en sociología y PhD en Estudios Políticos de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales (EHESS) de París. Ha colaborado en diferentes equipos del CINEP desde febrero de 2002.

En la coordinación del Programa de Movimientos Sociales, Derechos Humanos e Interculturalidad continúa Jenny Paola Ortiz Fonseca, Licenciada en Ciencias Sociales de la Universidad Pedagógica Nacional, magíster en Pedagogía de la Universidad Nacional Autónoma de México, y maestrianda en sociología en la Universidad Nacional. Jenny Paola hace parte del Cinep / PPP desde 2018.

Por su parte, Natalia Segura Vásquez, sigue al frente de la subdirección Administrativa, Financiera y de Proyectos. Profesional en Administración de Empresas de la Universidad Javeriana con maestría en Estudios del Desarrollo del Institut de Hautes Éstudes Internationales et du Développement de Suiza.

Por Equipo de Comunicaciones Cinep / PPP.

El fallo sobre genocidio político que condenó al Estado colombiano desde el Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP) fue entregado a la JEP, la Comisión de la Verdad y la Unidad de Búsqueda en la sede de Cinep. Víctimas y organizaciones del comité impulsor del Tribunal esperan que sea tenido en cuenta por las entidades y que la sociedad lo apropie como una herramienta de conocimiento y defensa de los derechos de los pueblos.

En la sede del Cinep / PPP en Bogotá se realizó la entrega de la Sentencia del Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP) a los organismos del Sistema Integral de Verdad Justicia Reparación y Garantías de No Repetición, el pasado 18 de agosto. El presidente de la Comisión de la Verdad, Francisco de Roux; la directora de la Unidad de Búsqueda, Luz María Monzón; y la magistrada de la JEP Alexandra Sandoval recibieron el libro del fallo con la explícita solicitud de hacer honor a la memoria y la verdad de las víctimas que está recogida en este importante fallo.

Según las organizaciones del Comité Impulsor del TPP, con ello se busca que:

“Los mecanismos del Sistema tomen en cuenta sus conclusiones y recomendaciones en las distintas decisiones y planes de trabajo tendientes a garantizar los derechos de las víctimas, acogiendo el enfoque del genocidio político continuado, la impunidad estructural y los crímenes contra la paz, como marco interpretativo de los hechos que es de su mandato conocer”.

El TPP -tribunal de opinión y ético- sesionó en Colombia entre el 27 y 29 de marzo pasados y profirió sentencia el 17 de junio: en ella condenó al Estado colombiano por su participación directa e indirecta, por acción y por omisión, en la comisión de un genocidio continuado dirigido a la destrucción parcial del grupo nacional colombiano, que se ha proyectado sobre cualquier intento de construcción de espacios políticos que cuestionaran el modelo político imperante de desigualdad social y sobre cualquier intento articulado de protesta y resistencia contra los efectos del mismo.”  

En el TPP y el libro con la sentencia que fue publicado por Cinep se documentaron los casos de 55 grupos sociales afectados por el genocidio político en Colombia:

Los pueblos indígenas y afrodescendientes, grupos campesinos, organizaciones sindicales, movimientos políticos, movimiento estudiantil universitario, los líderes y lideresas sociales, y la población en el exilio. “En su fallo, el TPP contempló también al territorio y la naturaleza como víctima transversal de las prácticas de exterminio contra pueblos campesinos, indígenas y afro”, detallan las organizaciones en el comunicado sobre la entrega donde además se expresa que:

“Para el caso de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad –CEV-, se espera que tenga en cuenta las conclusiones y recomendaciones del fallo del TPP en el informe que deberá producir. También que la Jurisdicción Especial para la Paz –JEP- recoja la calificación jurídica de Genocidio continuado, crímenes de guerra y de lesa humanidad e impunidad, contenidos en la sentencia, y que la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas –UBPD- tome en cuenta el contexto y los hechos allí recogidos dentro de sus planes de búsqueda”.

 El Tribunal y su sentencia, si bien no tiene un carácter de obligatorio cumplimiento para el Estado, es un gran avance pues, como señala el comité impulsor del TPP en Colombia, “aporta elementos de análisis e interpretación en materia de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición para que hechos como lo que aquí se documentan cesen de manera definitiva y jamás se repitan”. 

El libro con la Sentencia puede ser descargado en: https://www.cinep.org.co/publicaciones/es/producto/genocidio-politico-impunidad-y-crimenes-contra-la-paz-en-colombia-sentencia/

Si desean solicitar un ejemplar impreso deben escribir a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. en caso de pertenecer a una institución o bien hacer parte de la comunidad académica.

Por Katalina Vásquez. Equipo de Comunicaciones Cinep / PPP.

Como parte de la Misión SOS Colombia, Monseñor Bruno-Marie Duffe visitó el país entre el 3 y 12 de julio pasado para escuchar testimonios de víctimas y familiares sobre hechos de violencia ocurridos en el marco del Paro Nacional. 

Testimonio personal de Monseñor Bruno-Marie Duffe sobre la situación social en Colombia.

  1. Lo que viven, desde abril de 2021, muchos ciudadanos colombianos, y particularmente jóvenes, trabajadores sin empleo, mujeres e indígenas, migrantes en su propio país, se puede presentar como una «insurrección social y política». El «Paro Nacional» es una expresión de desesperanza y la expresión clara de una negativa al «demasiado»:

-          Demasiadas desigualdades sociales y económicas.

-          Demasiada corrupción y violencia contra los más pobres.

-          Demasiado desprecio para con los jóvenes, los trabajadores y trabajadoras y los representantes de la sociedad civil.

 

  1. La respuesta del Estado es una «represión violenta, brutal y desmesurada» con acciones extremas: amenazas de muerte contra manifestantes y sus familias; detenciones; torturas; mutilaciones; agresiones sexuales; asesinatos de jóvenes y niños de menos de 16 años.

Esta agresión física – que caracteriza la represión al movimiento social –  quiere destruir, no solamente el movimiento mismo, sino también el cuerpo social, con el maltrato a los cuerpos de los actores.

 

  1. No hay ya referencia al derecho; no hay referencia a los derechos humanos fundamentales: derecho a la vida y a la integridad física y moral; derecho a la protección y a la participación ciudadana. Cada iniciativa popular parece interpretada por el Estado y la fuerza pública como una conspiración que debe ser aplastada.

La desnudez de los ciudadanos – caracterizada por la fragilidad extrema de los rostros (El filósofo Emmanuel Lévinas dijo: «la desnudez del rostro del otro te dice: «¡no matarás!») y particularmente la de los ojos – contrasta, de una manera enorme y dramática, con las máquinas de guerra utilizadas, de manera encarnizada, por la Policía y la fuerza pública, en particular por los miembros del ESMAD (Escuadrón Móvil Antidisturbios). La respuesta de guerra contra el «grito de los pobres» provoca un trauma en todo aquél que tiene la inteligencia del sentido común y del corazón. Hacer la guerra contra su pueblo es, como dijo Hannah Arendt, un error criminal.

 

  1. Esta experiencia ciudadana y comunitaria tiene 3 bases y apoyos esenciales:

- El territorio: barrio; calle; comunidad; «casa común» (a veces viejas casas que son lugares de encuentros, conversaciones y formaciones diversas: política, arte, poesía, organización colectiva…).

- La práctica de la palabra y de la solidaridad concreta (incluso la curación de los heridos y la escritura de una memoria colectiva).

- El debate y el proyecto para el futuro (educación, empleos, desarrollo, afectividad, vida común).

  1. La paradoja más fuerte de esta situación es que los actores de la protesta social viven una experiencia de democracia «directa», frágil pero real.

Se puede hablar de «una ruptura entre dos mundos» que es también la ruptura muy grave del «pacto social»: condición del paso del «estado de guerra permanente» al «estado social durable» (cf. Thomas Hobbes). Los jóvenes encarnan una generación y un futuro que el poder, auto centrado y cerrado en una lógica de supervivencia, no quiere mirar. Esta ruptura social, amplificada por la violencia brutal y ciega de la fuerza pública y, al mismo tiempo, por la impunidad de los actores de crímenes, lleva a pensar en un futuro muy doloroso en Colombia. La ruptura es también entre el mundo social y el mundo político.

 

  1. La ausencia total de mediación es lo que aparece: de lugar o de vínculo para permitir una confrontación verbal entre las posiciones, con un debate contradictorio, lo que hace temer dos consecuencias inquietantes:

- Una «consecuencia ideológica», que puede justificar posturas sin voluntad real de salida del conflicto.

- Y una «consecuencia física», con una amplificación de la violencia hasta un control sistemático a las personas (que ya se está dando). Las dos posturas podrían confirmar que tenemos una nueva forma de dictadura.

Entonces la urgencia sería de crear y mantener espacios de intercambio entre ciudadanos y los que tienen una autoridad local (alcaldes) o más amplia («Defensoría del Pueblo» y personalidades de la Salud; de la Educación; de la Cultura; Premios Nobel; Iglesias). Muchos fueron sorprendidos de hallar un sacerdote en la calle, cerca de ellos, venido de Europa y que tenía su tiempo para escucharlos a ellos (y consolarlos también cuando unos padres lloraban a su hijo muerto en la tortura). Se trata de pensar y actuar mediante una mediación social – o inter-acción – que parece como el corazón de la referencia urgente al derecho humanitario.

 

  1. La referencia a los derechos humanos se reventó con la represión. Nadie cree ya en esa protección fundamental de la dignidad del otro, aunque los jóvenes expresan claramente su deseo de vivir, de vivir juntos y de realizar un proyecto de vida, personal y comunitaria. La dignidad se recibe para darla en la mirada al otro.

El papel de los jóvenes es central en la protesta social. Su deseo es claro: preparar y construir el futuro: formación, empleo, casa digna, vida digna, libertad de expresión, vida afectiva respetada, cultura.

Hay que decir claramente: el asesinato de jóvenes – con tortura, que busca reducir al silencio al que no se quiere escuchar – es una forma de «crimen contra la humanidad ». Los jóvenes son el futuro de Colombia, como en todos los países. Pero son también el futuro de la humanidad. Entonces matar a jóvenes, a sus hijos, es matar también el futuro de la humanidad. La palabra puede parecer dura pero ella describe realmente lo que se vive en Colombia, hoy.

 

  1. La conciliación «imposible» (por el momento presente), justificada, por un lado, por la impunidad, y, por otro lado, con una interpretación «sacrificial», más o menos inconsciente, de la «primera línea» (los que conducen la protesta y viven el riesgo de ser heridos o asesinados) hace pensar que el movimiento va a continuar en los meses que vienen. Cada día se anuncian nuevas muertes violentas de jóvenes. Eso amplifica la desesperanza de un pueblo que tiene tanta sed de paz. Las elecciones (en 2022) parecen para los actores del movimiento social, como el último momento de un mundo que se muere, sin proyecto ni dignidad: un mundo que va a desaparecer. En eso se expresa también “la ruptura” entre los mundos.

¿Es todavía viable una consideración pacífica del otro? ¿Cómo pensar un puente entre los mundos y las generaciones? Podríamos pensar en personalidades morales que hacen mucha falta. Existen personas que tienen una gran consciencia, pero ¿cómo pueden continuar sin apoyo? Aparece aquí el papel determinante de la comunidad internacional… actualmente silenciosa.

 

  1. Sin embargo, en Colombia, en América Latina y en el mundo actual, todos pueden ganar, ofreciendo cuidado – y curación – a los y las que están en la calle. Ellos y ellas llevan en efecto iniciativas que faltan en el desarrollo integral del país. Aprender, desarrollar sus talentos, trabajar, hablar con libertad y crear.

Como dice una inscripción sobre una pared de un barrio, en la región de Bogotá : «Crear es creer; creer es crecer».

Eso expresa el espíritu y el fondo del movimiento popular. No se trata solamente de rechazar un impuesto suplementario (particularmente injusto en un contexto de crisis sanitaria), sino de una petición de respeto a las personas: mujeres, jóvenes, pobres, migrantes, personas homosexuales, personas enfermas o frágiles, líderes sociales, tan maltratados desde años y detenidos como presos políticos. Las peticiones dicen que no se puede vivir en un sistema mafioso en el cual el narcotráfico conduce la economía y la vida pública.

(NB: El narcotráfico permanece en la sombra del país: sabemos que eso solo permite que se continúe un sistema de corrupción, en el que el derecho ha perdido su autoridad y trascendencia.)

 

  1. ¿Cómo se puede salir de la repetición que cierra la puerta a todas las iniciativas de paz?

 Necesita Colombia un proceso que tiene tres referencias determinantes:

- La necesidad de «un Pacto por la vida»: afirmar de nuevo el valor de cada vida, con una consideración a los niños, adolescentes y los que sufren de la injusticia social.

- La necesidad de afirmar de nuevo la autoridad del derecho público y de los derechos humanos que no permita que un movimiento social – con personas que tienen sus manos vacías y que no tienen armas – sea ahogado en sangre.

- La necesidad de una mediación social que es la única posibilidad de salvar el «pacto social», con una práctica, en todos los lugares: escuelas, empresas, barrios y campo, iglesias y casas comunes, de la palabra compartida, del debate y de una responsabilidad común para «el bien común».

La Iglesia puede ser un actor de la Palabra compartida, del diálogo, de la promesa mutua y del perdón. Viviendo con y para el pueblo, en memoria de Jesús, hombre libre e «hijo bien amado del Padre».

Me dijo Jonatan – estudiante que ha perdido un ojo, cuando una granada fue lanzada contra él –  «No puedo volver a ver claramente y eso es duro, pero tengo la vida y quiero continuar el movimiento para una vida mejor».

Y hemos llorado juntos silenciosamente.

Cada noche, yo rezo con Jonatan, con los padres que lloran a sus hijos y con todos y todas.

 

Bogotá, 4 de Agosto de 2021   

Por: Monseñor Bruno-Marie Duffe.

La filósofa y doctora en Ciencias Sociales Martha Lucía Márquez, profesora de la Pontificia Universidad Javeriana, asumió la dirección del Cinep / PPP este 9 de agosto convirtiéndose en la primera mujer en ocupar este cargo. En la subdirección estará Juan Pablo Guerrero, quien coordinaba el programa de Conflicto, Estado y Paz en Cinep.

En un encuentro presencial y virtual con músicas y sabores del Pacífico, se llevó a cabo la posesión de la profesora Martha Lucía Márquez Restrepo como nueva directora del Cinep / PPP. Esta caleña criada en Bogotá es filósofa de la Universidad Nacional de Colombia y doctora en Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Javeriana, lugar en el que se desempeñaba como profesora. Esta institución universitaria que, como Cinep hace parte de la Compañía de Jesús en Colombia, facilitó el paso de Márquez a la Fundación que, con su llegada, abre espacio por primera vez a una mujer en este cargo directivo.

“Acompañaré al equipo del Cinep en la institucionalización y el avance de la propuesta de reestructuración diseñada colectivamente en 2019. Impulsaré con especial entusiasmo el enfoque de género y de sostenibilidad”, aseguró la profesora Márquez para quien, afirmó, es un honor hacer parte de esta institución que “ha ayudado al país a pensar el desarrollo, el problema agrario, la estructura de propiedad,  las formas del Estado en un país de la periferia, la violación de los derechos humanos, las violencias, la educación popular, la protesta y otras formas de movilización social, las experiencias de paz y de reconciliación, entre muchos otros temas”.

La nueva directora, una académica consagrada con abundantes publicaciones y especial interés y especialidad en el tema Internacional y la política bilateral con Venezuela, aseguró que desde las experiencias que trae consigo y  con los aprendizajes “que seguramente deberé emprender y desde mi visión situada de académica, profesora y mujer, aportaré a los proyectos para que en 2023 el Centro haya desarrollado las propuestas necesarias para la construcción de región y de nación , en aras de proteger la vida, los derechos humanos, el desarrollo sostenible y la paz”

Su nombramiento estuvo a cargo del Provincial de la Compañía de Jesús quien le encargó “adaptar la misión de la organización a los retos que nos plantea el país en términos de consolidación de la paz y la democracia, la búsqueda de la reconciliación, el respeto a los DDHH (civiles, políticos y DESCA) y la superación de los altos niveles de desigualdad que vive nuestra sociedad. Para ello es importante mantener un sano equilibrio entre la investigación y la educación y conceder el lugar que le corresponde a la incidencia política y la comunicación”

El Padre Provincial, Hermann Rodríguez S.J., recomendó también a Márquez  continuar procurando el respeto al pluralismo y la diversidad de opinión, valores y principios de la espiritualidad ignaciana que, si bien Cinep no sea una obra confesional, vale la pena promover. Y que “seas lo que siempre has sido: Maestra”.

Por su parte, Luis Guillermo Guerrero Guevara, director saliente tras nueve años de servicio en dicho cargo, agradeció a su equipo de trabajo, a la Compañía de Jesús y los sacerdotes Francisco de Roux y Mauricio García, y también al pueblo colombiano: un pueblo digno y valiente que se manifiesta y continúa en la búsqueda de una sociedad más justa. Guerrero continuará en Cinep como integrante del Programa 1 Conflicto, Estado y Paz e investigador de la línea Formación política y ciudadana.

Con libros en mano, y al calor de la marimba y el tambor, el equipo de Cinep dio la bienvenida a su nueva directora: “un nuevo miembro se suma con humildad y entusiasmo a este proyecto por la vida, la justicia y la paz”, como la misma Martha Lucía lo nombró al culminar sus palabras en la posesión que pueden encontrar en este link:

 

Juan Pablo Guerrero, subdirector de Cinep / PPP

Además, se eligió a Juan Pablo Guerrero Home como subdirector del Cinep / PPP. El Provincial le invita a apoyar las tareas encargadas a la Directora así como a favorecer el diálogo intergeneracional y fortalecer y articular los dos programas del Centro. Juan Pablo es barranqueño, politólogo javeriano, magíster en Derechos Humanos, Estado de Derecho y Democracia en Iberoamérica de la Universidad de Alcalá (España) y magíster en Gerencia para el Desarrollo de la Universidad Externado de Colombia. Ha estado vinculado al Cinep desde 2008 y cuenta con experiencia acompañando procesos sociales con enfoque de derechos, orientados principalmente a organizaciones étnico - territoriales y población vulnerable rural y urbana del departamento del Chocó y Urabá Antioqueño.

En 2019 fue seleccionado por la Unión Europea – Delegación Colombia y Bruselas – como uno de los líderes jóvenes de la sociedad civil para hacer parte del programa European Union Visitors Programme (EUVP), y actualmente se desempeñaba como coordinador del programa Conflicto, Estado y Paz y, responsable de la línea Gestión y recuperación integral de territorios del Cinep.

Les compartimos el contacto de la nueva Directora y Subdirector:

 

Martha Lucía Márquez Restrepo

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

Juan Pablo Guerrero Home

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Por: Equipo Comunicaciones del CINEP / PPP.