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Cuidado y movilización

Cuidado y movilización Foto de: Chris Horn

Con 87 personas asesinadas y más de 3 mil detenidas en el Paro Nacional, los Diálogos Cinep pusieron “el cuidado” como tema central de conversación con personal médico, un sacerdote, una académica y la moderación del Cinep destacando el papel del diálogo, las mujeres y la comunicación a la hora de cuidarnos en el ejercicio del derecho a la protesta.

Según la Campaña Defender La Libertad, hasta el 21 de julio, en el marco del Paro Nacional en Colombia, 87 personas han sido asesinadas, 1905 “fueron heridas por el accionar desproporcionado de la Polícia Nacional, el ESMAD y civiles armados no identificados”, y 3.365 fueron han sido detenidas, muchas de ellas en el marco de actuaciones “arbitrarias”. Por eso, este 8 de septiembre los Diálogos Cinep volvieron para hablar sobre cuidado y movilización.

Con la participación de Stephania Recalde, investigadora del Instituto de Estudios Interculturales de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali; Julián Zuluaga, médico del bloque popular de la salud de Medellín; y el padre Venanzio Munyiri, director de la Pastoral Afro de la Arquidiócesis de Cali y la moderación de Rodrigo Ante Meneses, los diálogos Cinep permitieron ver las diferentes formas de cuidado en el Paro Nacional. 

El padre Venanzio, misionero de la Consolata y oriundo de Kenia, África, expuso nueve formas de cuidado que la comunidad de Cali aplicó durante las propuestas: 

  1. La presencia en el lugar de los hechos.
  2. La identificación de actores y espacios para saber ubicarse evitando el peligro o alertando sobre el mismo.
  3. La conciencia de estar en medio de una crisis sanitaria y la necesidad de aplicar medidas de bioseguridad.
  4. Los encuentros periódicos y espacios de escucha.
  5. La detección temprana de cualquier amenaza contra la manifestación o quienes están cerca.
  6. La prudencia en el uso de la palabra y la verificación de lo que se comparte.
  7. La permanencia posterior a los hechos, es decir, el acompañamiento luego de terminada la movilización o al establecer una mesa de diálogo.
  8. El cuidado espiritual. 

El religioso también explicó que las ollas comunitarias y los puntos de atención médica sirvieron como lugares de encuentro alrededor de los que se tejió comunidad. Adicionalmente, la demarcación del territorio mediante la resignificación de espacios con el derrumbamiento de estatuas o la creación de monumentos llevó a identificar intereses comunes y arraigo con los espacios. 

Y en cuanto a la comunicación, el padre destacó la necesidad de la escucha, la responsabilidad sobre lo que se dice y se comparte, y el servicio que prestan las redes sociales para denunciar. El Director de la Pastoral Afro de Cali subrayó las acciones artísticas, el deporte y las bibliotecas comunitarias como expresiones “que siempre habían estado allí pero se pusieron al servicio del Paro”; y por último, sostuvo que el enfoque diferencial logró unir las voces de mujeres, personas afros y de pueblos indígenas en torno a clamores comunes por una vida digna.

Stephania Recalde, trabajadora social y autora del artículo “Al otro lado del miedo está el país que soñamos” publicado por la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad del Valle, destacó el papel que ellas tuvieron al llevar el cuidado “de la casa a la barricada”, manifestando que las mujeres no solo fueron operarias de acciones de cuidado sino también gestoras de estrategias. En ese sentido, recordó la acción de las mamás de la Primera Línea que protegían a quienes se manifestaban y realizaban labores como organizar la alimentación en las ollas comunitarias o exigir el respeto a la vida.

Julián Zuluaga, médico y brigadista de la salud en Medellín, habló del papel que tuvieron las brigadas médicas en curar más allá de los “sufrimientos de la carne”. Para Zuluaga, quienes integraron cuerpos médicos para proteger y cuidar a los manifestantes aprendieron a hablar con otros actores de la movilización para hacer posible este cuidado. “Estos escenarios nos permiten reconocer la otredad que sufre y asumir nuestro papel político”, concluyó.

La permanencia posterior a los hechos: El diálogo como posibilidad

Stephania Recalde analizó el diálogo desde dos perspectivas: de lo comunitario, y hacia afuera. En cuanto al diálogo comunitario recalcó su trascendencia para que diferentes personas se encontraran en espacios como asambleas comunitarias permitiendo “acuerdos entre personas que opinan distinto” para alcanzar agendas conjuntas. De otra parte, el diálogo hacia las instituciones y otras organizaciones “se convierte en una posibilidad de cuidado cuando tiende puentes”, afirmó, concluyendo que ello puede “generar propuestas para mejorar la vida de las personas”. 

Por último, Venanzio Munyiri aseveró que era necesario “pasar de la mesa de diálogo a la cultura de diálogo”, porque entender el diálogo como un camino y no como un fin en sí mismo es “la condición mínima para solucionar un conflicto”. El Padre concluyó señalando que “cuando no hay diálogo consideramos al otro como amenaza, y consideramos su eliminación”.

Esta conversación contó con la moderación de Rodrigo Ante, investigador del Programa Conflicto, Estado y Paz del Cinep / PPP.

Encuentra los Diálogos Cinep sobre Cuidado y Movilización a continuación:

Por Equipo de Comunicaciones Cinep / PPP.

Modificado por última vez en Lunes, 13 Septiembre 2021 22:55