Editorial: El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en Colombia

El Consejo de Consejo de Seguridad de Naciones Unidas estuvo de visita hace una semana en Colombia. Este Consejo se creó al final de la Segunda Guerra Mundial, con la única misión de mantener la paz mundial. Este Consejo está compuesto por las cinco naciones vencedoras de la Segunda Guerra Mundial quienes actúan como miembros permanentes: Estados Unidos, Rusia, China, Inglaterra y Francia, y diez naciones rotativas, que representan las diversas regiones del planeta.

Según el profesor Alejo Vargas, una de las mejores decisiones que se tomaron en relación con el Acuerdo de Paz, fue vincular al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas como garante del mismo. Por eso, tanto la visita que hizo hace ocho días el Consejo como la Misión permanente de Naciones Unidas en Colombia desde que se firmó el Acuerdo Final de Paz y que el presidente Duque pide extender por un año más, significan un respaldo político internacional a la paz de Colombia. Para el embajador de Perú y presidente del Consejo de Seguridad, Gustavo Meza-Cuadra, el proceso de paz sigue siendo no solo un ejemplo para Latinoamérica sino para la comunidad internacional.

De otra parte, el Consejo de Seguridad llamó la atención sobre aspectos pendientes del Acuerdo Final que van cursando de manera muy lenta y que son responsabilidad conjunta del Gobierno y del Congreso tales como: la aprobación de la reforma política electoral, la aprobación de las 16 curules para que los territorios más golpeados por el conflicto tengan una representación, preferiblemente a través de víctimas del conflicto y varios desarrollos importantes del punto agrario más allá del diseño de los Planes de Desarrollo con enfoque territorial. Existe un largo camino por recorrer en lo relativo a la reconciliación y por la falta de una acción de implementación más decidida, conlleva a que implementación esté pasando por un estado crítico, afirmó la declaración de los visitantes. Sin embargo, el Consejo manifestó que el aspecto más sensible en la coyuntura es la seguridad y la garantía de la vida, para los excombatientes y de los líderes y lideresas sociales.

Según informaciones de la Misión de Verificación de Naciones Unidas, han ido asesinados 123 exguerrilleros, 10 han sido desaparecidos y 17 más han sufrido atentados, desde que se firmó el acuerdo de paz en el año 2016. Frente a esta situación, la iniciativa “Defendamos La Paz”, impulsada por diversos sectores de la sociedad, se ha programado para el próximo viernes 26 de julio, una marcha nacional por la protección de la vida de los líderes sociales, los defensores de derechos humanos y los excombatientes, a la cual están convocados todos los colombianos.

El Papa Francisco durante su visita a Colombia, hace dos años, expresó en Cartagena: “a nosotros, cristianos, se nos exige generar «desde abajo» un cambio cultural: a la cultura de la muerte, de la violencia, responder con la cultura de la vida y del encuentro. Nos lo decía ya ese escritor tan de ustedes y tan de todos: «Este desastre cultural no se remedia ni con plomo ni con plata, sino con una educación para la paz, construida con amor sobre los escombros de un país enardecido donde nos levantamos temprano para seguirnos matándonos los unos a los otros, una legítima revolución de paz que canalice hacia la vida la inmensa energía creadora que durante casi dos siglos hemos usado para destruirnos y que reivindique y enaltezca el predominio de la imaginación» Gabriel García Márquez.”

 

Luis Guillermo Guerrero Guevara

Director Cinep/Programa por la Paz

Modificado por última vez en Martes, 23 Julio 2019 21:20