Venezuela sobre la mesa, ¿qué está en juego?

El desconocimiento generalizado que hay sobre el contexto de Venezuela, la subestimación del alcance que podría tener el agravamiento de la crisis humanitaria, y el dolor, sufrimiento y angustia que están viviendo los venezolanos motivó a que Cinep/PPP realizara el 15 de marzo el conversatorio Venezuela sobre la mesa, ¿Qué está en juego? En este, participaron cinco analistas nacionales e internacionales que dieron una visión sobre la historia y el panorama económico, político y social que enfrenta el vecino país actualmente.

La historia explica el hoy

Luis María Ugalde S.J. es un teólogo, Doctor en Historia, y jesuita venezolano que actualmente reside en su país. Ugalde comentó los hitos históricos que permitieron que Venezuela entrara en la crisis actual. Según Ugalde, el pueblo se sentía ignorado por los partidos políticos y Hugo Chávez era un mandatario con poder de oratoria que basó su campaña de 1999 en la imposibilidad de explicar por qué Venezuela era el país más rico del mundo y el pueblo en general era pobre. “Su idea de acabar con la empresa privada atrajo a aquellos votantes que deseaban una mejor distribución de la riqueza”. El auge petrolero trajo consigo el imaginario de la existencia de dólares ilimitados y, según Ugalde, con abundancia no se nota la corrupción.

Nicolás Maduro asumió la presidencia en un momento en el que el barril de petróleo había perdido más de la mitad de su valor y la deuda externa del país alcanzaba los ciento cincuenta mil millones de dólares. En la actualidad, Ugalde cree que “para que haya elecciones democráticas es imprescindible un gobierno de transición sin Maduro. La negociación es sobre cómo va a salir y esta negociación debe hacerse con los ‘maduristas’, no con Maduro”.

La economía en un modelo de desconfianza

Luis Vicente León es economista venezolano, presidente de Datanálisis y socio director de Tendencias Digitales. Al igual que Luis María Ugalde S.J., vive en Venezuela. Desde allí, planteó la importancia de entender los alcances que tiene para la economía el modelo de desconfianza que se ha sostenido durante el gobierno de Nicolás Maduro. León afirma que, por la contracción del mercado petrolero, desde hace aproximadamente un año, el Gobierno no tiene cómo esconder la crisis. Para él, es muy poco probable que el país vuelva a ser exitoso sin un cambio de gobierno y de modelo económico.

Según León, la crisis de hoy se ve reflejada en la profunda crisis política, la migración masiva de venezolanos al resto de países latinoamericanos, y la pérdida de poder adquisitivo y calidad de vida. En la estrategia política actual de Maduro uno de los ejes centrales es invisibilizar la crisis económica y la falta de pronunciamiento acerca de las economías ilegales alrededor del país. La necesidad de negociar una salida pacífica del poder tampoco ha sido mencionada por el gobierno. Para León “en esta batalla hay dos frentes que, si se enfrentan sin negociación lo que habrá será una destrucción del país”.

Nos debemos sacar de la cabeza la idea del día D”: Víctor Manuel Mijares

Responder a la pregunta sobre las bases de la legitimidad tanto de Juan Guaidó como de Nicolás Maduro es fundamental para comprender la coyuntura venezolana. Víctor Manuel Mijares, Doctor y magíster en Ciencia Política y docente de planta en Ciencia Política de la Universidad de los Andes, expuso que los historiadores del futuro tendrán una ventaja sobre los politólogos del presente pues son ellos quienes podrán decir quién fue el Presidente legítimo de Venezuela a partir del desenlace de la crisis.

Para Mijares, Venezuela está en un estado de excepción, aunque no sea reconocido en los medios de comunicación como tal. “El chavismo ya no es lo que era antes, ni podrá volver a serlo, pues hoy la gobernabilidad de quien encabeza el gobierno está basada en la fuerza”. La autoproclamación de Juan Guaidó como presidente y su reconocimiento como el legítimo gobernante por países como Colombia y Estados Unidos, planteó serios problemas sobre la gobernabilidad efectiva. Según Mijares, “la legitimidad la determina la victoria política y la victoria política acá todavía no está clara. A Guaidó internamente lo protege la falta de reconocimiento general de la población hacia Maduro y externamente el apoyo de Estados Unidos y Colombia y sus constantes amenazas de una intervención militar. ¿Guaidó podría ser presidente en una transición? No. Porque su éxito fue haber seguido al pie de la letra una estrategia constitucional y la Constitución dice que se deben convocar elecciones y él no puede ser candidato”.

Sobre posibles soluciones, el analista político expuso la negociación como necesidad para la transición futura: “un golpe de Estado en Venezuela no sería viable. Las Fuerzas Armadas no tienen la capacidad organizativa para una acción de esa envergadura. Todos queremos una solución contundente, fotogénica. Pero va a ser un proceso muy imperfecto. Nos debemos sacar de la cabeza la idea del día ‘D’.”

Los distintos juegos por revisar

El análisis internacional es imprescindible para estudiar el presente y el futuro de Venezuela. Arlene Beth Tickner, profesora titular y directora de investigación de la Universidad del Rosario, considera que hay cuatro juegos que deben ser analizados, aunque “no necesariamente todos los actores internacionales convergen en todos los juegos”:

Juego geoestratégico: Cuba es el país que lo cambia todo, pues es quien ha permeado a Venezuela desde hace varios años en servicios de inteligencia, petróleo, salud y educación, por lo que es difícil imaginar una transición pacífica sin este país. “Si Colombia tuviera algún tipo de astucia se acercaría más a Cuba para dialogar sobre esa transición. Sin embargo, se debe tener en cuenta que “quienes tienen una apuesta global en Venezuela son Rusia y Estados Unidos. Este último ha invertido el 75% de los ingresos económicos que tiene el vecino país, por lo que su interés es evidente”.

Económico: En este punto, China sí juega un papel fundamental porque “quiere recuperar su inversión, y estar tranquila con la estabilidad del país donde tiene sus inversiones”. Por su parte, Rusia tiene una apuesta mucho más amplia que la de China, pero ambos tienen como eje la lucha constante por los recursos petroleros.

Oposición a la violación de la soberanía: La oposición de muchos países a la intervención militar o a la injerencia internacional en Venezuela está basada en la creencia de que no se debería violar la soberanía de ningún país, y para algunos (como Rusia e Irán) es “ser simpatizantes de la condición de sancionado que tiene Venezuela. Para países como Turquía, Brasil o Bolivia esto va más allá de la oposición a Estados Unidos. Por su parte, China es un país paranoico frente a cualquier incidente internacional que pueda legitimar una injerencia internacional en su propia situación interna”.

Para Tickner, el aislamiento internacional diplomático y las sanciones económicas ya llegaron al límite. La crisis tenderá a empeorar, y con ella la crisis humanitaria, hoy politizada. Desde su perspectiva debe haber, tanto de otros países, como de la ONU, presiones para que Maduro negocie su salida pues sí existen detonantes para que una intervención militar ocurra. Sin embargo, indica, que uno de los problemas es que “a Maduro no se le está ofreciendo la alternativa de la negociación y hoy no está en la misma situación de otras negociaciones. Si no se le ofrece a él y a sus Fuerzas Armadas una alternativa, no hay incentivos para dejar el poder”.

Frontera, región y sociedad

Luz del Socorro Ramírez, profesora titular de la Universidad Nacional y Doctora en Ciencia Política, hizo su intervención sobre el análisis regional, social y fronterizo en relación con la situación de Venezuela. Para ella es un tema clave, pues la frontera colombo-venezolana es la más larga, compleja y problemática de los dos países. La crisis migratoria existente pasa necesariamente por allí y profundiza el drama de la población. “La ruptura de las relaciones binacionales afecta a dos poblaciones históricamente unidas y que hoy se ven desintegradas, especialmente porque Colombia es refugio de quienes se oponen al gobierno de Maduro”, afirma.

Señala además, que la falta de una opinión unificada en Latinoamérica sobre Venezuela se ve reflejada en la parálisis de organismos como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). Para Ramírez, la desintegración regional no contribuye a buscar caminos de solución política y [de ] reintegración. “En las fronteras el orden lo está poniendo el que tiene mayor capacidad de controlar los flujos y las armas (...)  Este control lo tienen especialmente miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) pues se han convertido en una amenaza constante a la seguridad de personas a ambos lados de la frontera”.

El cambio se debe dar a través de la negociación

Los panelistas tuvieron puntos en común sobre los orígenes de la crisis y la necesidad que tiene Maduro de negociar su salida del poder. Por ejemplo, Luis Vicente León afirmó que “el cambio es un proceso irreversible porque Maduro no puede ofrecer nada ahora. Espero que sea una salida negociada” y Arlene Beth Tickner insistió en la importancia de que organismos internacionales y otros países presionen para que haya una negociación real y efectiva.

El escenario actual y futuro de Venezuela es complejo y será difícil entender la magnitud de las implicaciones que tendrá a nivel nacional y regional cualquiera de los escenarios posibles. La falta de claridad sobre la legitimidad política de los dos gobernantes y la posible reconfiguración de la guerra en Colombia son realidades que hacen necesaria la existencia de espacios que traten de acabar con el desconocimiento generalizado de la situación. 

 

Laura Cristina Vásquez

Equipo de Comunicaciones

 

Modificado por última vez en Viernes, 29 Marzo 2019 20:57