Editorial Web
¿Cuál guerra?
Para información de la Presidencia de la República de Colombia y de todos los demás patriotas que juran que el conflicto social armado en este país es un infundio comunista, trascribimos algunas noticias preocupantes sobre el progreso de las relaciones sociales en el territorio nacional. Como para ellos las organizaciones de derechos humanos no son creíbles, se seleccionan una fuente oficial y otra internacional. La primera es la Bitácora de prensa de la Vicepresidencia de la República.
¡Ahora sí es verdad!
En su edición del 27 de marzo del 2008, EL TIEMPO de Bogotá convierte en “verdad” lo que este editorial denunció en el año 2005 y recordó en el 2006. A saber, que en San José de Apartadó, se perpetraron graves abusos por parte de las fuerzas militares encargadas de proteger a la población negra e indígena local. Se llevó a cabo una masacre especialmente sangrienta, que el diario aludido relata con algún detalle. Fue mucho peor.
Marchas y contramarchas
Cada marcha de pies comprometidos trae su contramarcha de babas infecciosas. A los pies que quieren marchar el 6 de marzo se le están oponiendo las babas oficiales, escupidas desde la Casa de Nariño: “LOS PARAMILITARES YA NO EXISTEN”. Y es verdad: no existen en el papel. Han depuesto sus armas en el papel. Se han reinsertado...y aquí... se acabó el papel... Los hechos siguientes lo evidencian.
La marcha del 4 de febrero: ¿un empujón hacia la paz?
El pasado 4 de febrero el país volvió a vivir una masiva movilización, ciertamente una de las mayores que hemos presenciado en los últimos años. Una vez pasado el evento de masas son diversas las preguntas que quedan en torno a su sentido y su eventual impacto: ¿Fue una movilización manipulada y parcializada? ¿Polarizó la marcha aún más al país? ¿Afecta a las FARC? ¿Favorece al gobierno?
La paz de ODECOFI
Del 23 al 26 de enero se reunió en Cartagena el Observatorio para el Desarrollo la Convivencia y el Fortalecimiento Institucional. Es un proyecto liderado por el CINEP y ejecutado por un grupo de cinco organizaciones pares en el tema de la investigación social que se ganaron un concurso de COLCIENCIAS. En medio de la confusión mental y del desorden emocional que polarizan a Colombia, el evento de Cartagena reconcilia con la idea de que sí hay otra Colombia posible.
El dilema de los dilemas
Al comenzar el 2008, el gobierno colombiano quedó atrapado en el equívoco dilema del terrorismo-antiterrorismo. Se había desatado un proceso humanitario para buscar la liberación de los cerca de ochocientos secuestrados por las FARC. Pero al pisar la trampa del dilema se echó a perder un trabajo que había comenzado con augurios promisorios.
El reves de la trama
Las cúpulas de dos gobiernos y la de las FARC, tejieron cada cual su respectiva trama política usando como urdimbre el escándalo antihumanitario de los secuestrados por las FARC. En el trasfondo del mismo telar y en el envés de esa misma urdimbre se sigue tejiendo otro escándalo no menos devastador: las ejecuciones extrajudiciales y la implantación de una nueva fase del paramilitarismo.













El Oriente antioqueño, luego de ser considerada una de las zonas más violentas de Colombia, vive hoy otra realidad. Atraídos por la mejoría del orden público, desde el año 2007 han llegado a la zona alrededor de 60 mil personas que en el pasado debieron abandonar sus parcelas y que ahora desean rehacer sus vidas en la tierra de la que nunca quisieron salir.
Contra la corriente: Una mirada más allá de las interpretaciones normativas ymoralizantes de la política colombiana.