La trampa de la pobreza. Entrevista a Jorge Iván González

Por: Lina Vargas

 

Entrevista a Jorge Iván González, economista, director del Centro de Investigación para el Desarrollo (CID) de la Universidad Nacional y miembro de la Misión para el Empalme de las Series de Empleo, Pobreza y Desigualdad (Mesep).

 

 

 

1. ¿A qué se refiere cuando habla de la “trampa de la pobreza”?

Las cifras de pobreza entre 2002 y 2008 muestran una caída a 46 por ciento. Eso se llama trampa de pobreza porque hay 20 millones de personas por debajo de la línea de pobreza y dado los altísimos crecimientos que ha tenido el país, sobre todo en 2007, el aumento de los precios del petróleo, del carbón y la propaganda que ha hecho el Gobierno sobre las bondades de la política pública, uno esperaría que Colombia saliera de la trampa de pobreza. Sin embargo, no bajamos de 40 por ciento porque los modelos de desarrollo que tenemos no logran romper esa trampa. Aunque hay disminución de los niveles, todavía estamos muy lejos de superar realmente los límites estructurales de la pobreza.

 

2. ¿Qué tipos de índices de medición de pobreza utilizaron en la Mesep?

La Misión aceptó la medida convencional que tiene el país que es la línea de pobreza. En la segunda fase se va a pensar en la conveniencia de mantener esa línea que como cualquier medida de pobreza, tiene muchísimos problemas. Básicamente está compuesta de alimentos de la canasta nutricional y la relación entre el gasto de alimentos y el gasto total de la familia. Esa línea tiene varios componentes, el primero es el valor de la canasta nutricional que realmente es la línea de indigencia. El segundo componente es una fracción que se llama coeficiente de Orchansky. En el numerador está el gasto total de la familia y en el denominador el gasto en alimentos. Para calcular ese segundo componente se está tomando el 25 por ciento más pobre de la población. La relación entre gastos da 2,2, pero varía en cada región porque la canasta de alimentos cambia según lo que se consuma. La línea de pobreza es prácticamente el doble de la línea de indigencia. Nosotros no discutimos esa medida, la dejamos tal como estaba y el trabajo fue más el empalme de las series que la medida misma para evitar líos de comparabilidad.

 

 

3. ¿Por qué los niveles de crecimiento económico del país no se han traducido en una disminución significativa de la pobreza?
 

El crecimiento de los últimos años ha sido muy especulativo. Desde el noventa, la economía colombiana no logra consolidar la industria ni el sector agropecuario. Nosotros perdimos las mejores tierras después de la apertura de los noventa. Las grandes tierras del país están ganaderizadas, no hay un modelo de desarrollo agropecuario y la especulación de la economía se manifiesta en unas riquezas loquísimas del sector financiero que en el último semestre ganó cinco billones de pesos.
Tenemos una economía que creció por carbón, petróleo, por la exportación a Venezuela y por especulación financiera, pero que no logra consolidar un sector industrial, un sector agrícola o dinámicas de empleo. Perdimos todas las ventajas que teníamos por seguridad alimentaria, desaprovechamos las mejores tierras, importamos ocho millones y medio de toneladas de alimentos básicos, grandes zonas del país como Montes de María y María la Baja están llenas de palma y el valle de caña para biocombustibles. Por el lado de la política pública, el Gobierno se dedicó a repartir cheques en familia a través de Familias en Acción, sin hacer las grandes obras de infraestructura que generan empleo.

 

4. La pobreza baja pero la desnutrición se mantiene. ¿Por qué?
 

La línea de indigencia pasó de 15 a 17,8 por ciento, que a mí me parece escandaloso. La canasta nutricional aumentó de precio en 2007 y 2008 por el problema de biocombustibles. Al subir el valor de la canasta sube el valor de la línea y hay más pobres. Es una expresión de la pésima política agropecuaria nacional que ha hecho que terminemos dependiendo del maíz y el trigo importados de Estados Unidos y si los gringos deciden hacer biocombustibles, el maíz y el trigo aumentan y eso tiene incidencia en la línea de indigencia. Planeación Nacional dice que estamos muy bien, pero el tema de la indigencia es preocupante. Otro tema preocupante es la brecha urbano/rural. Colombia es un país que ha acentuado la brecha entre la ciudad y el campo y eso se ve clarísimo en todas las series.

 

5. ¿Eso tiene alguna incidencia en el tema de la violencia y la inseguridad?
 

La lógica uribista se ha dedicado a desconocer las causas objetivas de la guerra. Una tasa de indigencia subiendo y una brecha urbano/rural tan fuerte son causas objetivas de la guerra. El 0.59 de Gini es escandaloso. Eso no tiene sentido en ningún país liberal del mundo. Una sociedad liberal que aumenta la extrema pobreza y que amplía la brecha urbano/rural es una sociedad que genera condiciones de violencia y si a eso se suma el narcotráfico y la imposibilidad para discutir los temas de legalización, el panorama es devastador.

 

6. ¿La pobreza y la indigencia se combaten con subsidios o es necesario implementar políticas estructurales de educación, capacitación y generación de empleo digno?

Unos datos muy elementales demuestran que Familias en Acción están reduciendo un punto, pero esos cálculos son provisionales porque lo que se da a los pobres de Familias en Acción, se les quita con impuestos. Colombia tiene un ahorro financiero muy grande en los fondos de prevenciones de ISA y eso no se está utilizando para generar empleo porque no se proponen grandes obras de infraestructura. Las grandes ciudades del país no están haciendo renovaciones urbanas. Por el lado de infraestructura menos. Colombia tiene que avanzar hacia la integración, hacia la doble calzada por todo el país. Tenemos los recursos en el ahorro financiero de la sociedad, hay potencialidades tributarias de prediales rurales y urbanos. Falta visión de mediano plazo, de estrategia y de escala.

 

 

7. ¿De qué manera de podría implementar el uso del ahorro de la sociedad para la financiación de obras de infraestructura?
 

El ahorro de los fondos de pensión es de largo plazo porque uno no puede sacar la plata de los fondos. Con ese ahorro se podría financiar vivienda, renovación urbana e infraestructura. ISA tiene un montón de plata y se está convirtiendo en un referente muy importante en obra pública en otros países del mundo. Eso para no hablar de las reservas de 26 mil millones que también se podrían utilizar para dinamizar obras públicas y generar empleo.

 

8. ¿Cómo observa las cifras de la pobreza en el campo?
 

La situación de pobreza en el campo es muy crítica. Porque usted tiene tres factores estructurales que son tierra, crédito y vías y no hay por el lado del Ministerio de Agricultura ninguna acción decidida en esas tres direcciones. Los bancos le prestan al Gobierno a tasas carísimas y no las van a bajar para prestar a los privados porque no les interesa. Incoder es de una lentitud enorme y la política agropecuaria es a favor de los terratenientes. Hay subsidios para los grandes terratenientes, pero no para los campesinos. Eso se refleja en la cifra de pobreza tan alta que tiene la población rural en Colombia. Tenemos todas las posibilidades para que sea distinto.

 

9. ¿Cómo conseguir un desarrollo del país rural?
 

Hay que tocar el tema de la tierra. Yo no entiendo cómo puede haber desarrollo del campo con personas que tienen diez mil hectáreas de tierra. Lo primero es altísimos impuestos al campo. El predial rural efectivo en el campo es de dos por mil cuando debería ser del quince por mil. Si usted tiene una política de propiedad empieza a exigirle a la gente o pone a producir la tierra para pagar el predial. Otro camino es la expropiación directa. Yo no veo por qué la sociedad no pueda decir que quien tenga más de cinco mil hectáreas le entregue la mitad al Estado. El gran problema de Colombia es la concentración del territorio. El tema de la tierra es el de violencia, narcotráfico, desplazamiento, concentración, pérdida de productividad e importación de alimentos. Ese es un problema central que está amarrado a la dinámica de las ciudades, porque el campo está al servicio de las ciudades y hay caña y palma en el campo porque en la ciudad hay automóviles. Mirar el campo desde la dinámica urbana es muy importante y articularlo todo a través de las grandes ciudades del país que son las dinamizadoras de la producción agropecuaria.

 

 

10. El coeficiente de Gini llegó a 0.59. ¿Cómo plantear una política redistributiva orientada a superar la inequidad?
 

El principal tema son tributos. Uribe lo ha dicho: “mi modelo es para los ricos”. Se supone que las personas con menos impuestos invierten más en el empleo, pero lo que pasa en realidad es que las personas con menos impuestos viajan y tienen bienes de lujo. No hay ninguna razón para que los menores impuestos se reflejen en mayor empleo porque usted no está condicionando la reducción de esos impuestos. Se puede hacer una política tributaria que llegue a un acuerdo con los empresarios: por cada empleo que generen se les disminuye impuesto de renta. Pero el Gobierno está dando zonas francas, sin exigir ninguna condición de exportación. Lo que tenemos es un proceso concentrador y eso que cuando hablamos de 0.59 es de encuestas de hogares con ingresos de la gente asalariada. En las encuestas de hogares no están los grandes ricos del país. Si uno mirara la riqueza, la tierra y el acceso a las acciones, el Gini no sería de 0.59 sino de 0.85 o 0.90.