Comunicado: En el día mundial del refugiado

La detención de niños, niñas y adolescentes migrantes representa no sólo el lado más cruel de las políticas migratorias en el mundo, también constituye una grave violación a los derechos humanos, contrario a lo establecido en instrumentos internacionales que velan por el interés superior del menor. De acuerdo al Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas, ningún niño o niña debe ser criminalizado y sujeto a medidas punitivas y de privación de su libertad por su estatus migratorio o el de sus padres y lo Estados tienen la obligación de brindar alternativas a la detención.